Sus adeptos la llaman “Perspectiva de género”, pero en verdad es una ideología porque, además de ser un punto de vista, intenta amoldar la realidad a esa perspectiva mediante políticas de género.

 

Esa ideología afirma que, a diferencia de los animales, el comportamiento y los gustos de los seres humanos NO están condicionados por los genes. En absoluto. Los humanos seríamos PUROS constructos sociales, capaces de construirnos y deconstruirnos a nuestro antojo -como plastilina-, ya que no hay ninguna programación prenatal que nos predetermine a comportarnos de una manera u otra, o lo que es lo mismo: no hay una naturaleza humana que se pueda pervertir.

Eso se traduce en lenguaje jurídico como que los seres humanos no quedamos bajo la jurisdicción del Derecho Natural (ya que no tenemos una naturaleza determinada), sino del Derecho Positivo, es decir, de las leyes escritas según la convención social. El hombre, por tanto, no haría cosas buenas o malas, sólo legales o ilegales; por lo cual el canibalismo y los sacrificios realizados en rituales satánicos podrían legalizarse sin ningún obstáculo moral (como se acaba de hacer indirectamente en Francia, con la pederastia merced a la LEY SCHIAPPA), ya que el ser humano estaría por encima del bien y del mal.

Esa ideología degenerada también afirma que los hombres y las mujeres nacemos con los mismos gustos y capacidades psíquico-físicas. Y que, en una sociedad justa e igualitaria, ambos sexos se comportarían de la misma forma, es decir, que chicos y chicas mantendrían relaciones sexuales con miembros de ambos sexos (ya que tienen los mismos gustos sexuales) y habría el mismo número de bomberos y “bomberas”, de “futbolistos” y futbolistas, de matemáticos y matemáticas y de enfermeros y enfermeras.

 

Entonces, ¿por qué en el presente hay una mayoría de heterosexuales, y un mayor número de “futbolistos” que de futbolistas? Debido a la opresión del cis-hetero-patriarcado, dicen los degenerados; opresión que obliga a machos y hembras de la especie humana a adoptar distintos roles, que merman su libertad y capacidad innata de ser todo lo que ellos podrían ser. ¿Solución? Poner fin a esa opresión sociocultural y deconstruir a los seres humanos para que se comporten del mismo modo. ¡Igualdad! ¡Igualdad!

Asimismo, esa ideología (basándose en que los seres humanos nacemos como tablas rasas, sin programación alguna) afirma que la identidad mental de los seres humanos no guarda relación con su cuerpo físico, y así considera lo más sano y normal del mundo que una persona crea ser un niño de 6 años atrapado en un cuerpo de un viejo de 60 (trans-edad), o un negro atrapado en un cuerpo de un blanco (trans-raza), o un gato en un cuerpo de humano (trans-especie), o un macho en un cuerpo de hembra (trans-sexual).

Eva Tiamat Medusa, transespecie. Ha gastado alrededor de $60.000 en transformarse en un dragón. Anteriormente, había sido transgénero. Se llamaba Richard Hernández.

 

Esta última categoría, la de trans-sexual, o sea, la de persona cuya identidad sexual no guarda relación ni con sus cromosomas ni con sus genitales, dejó de ser considerada, el 18 de junio del año 2018, como un trastorno mental.

Como lo oís. Ese aciago día, la Organización Mundial de la Salud, ajena a todo control democrático, excluyó la “transexualidad-disforia de género” de la Clasificación Internacional de Enfermedades, renombrándola como «incongruencia de género» y catalogándola en un epígrafe nuevo denominado «Condiciones relativas a la salud sexual».

En otras palabras, que los que mueven los hilos están tratando de hacernos creer que el hecho de que un humano crea que el sexo que tiene entre las piernas no coincide con el sexo que siente en la cabeza no es un trastorno mental, sino lo más NORMAL del mundo… tal como afirma la “perspectiva” de género.

 

Ahora bien ¿cuál es el fundamento científico de esa opinión o punto de vista?

Ninguno. Los trabajos presentados por Margaret Mead, Alfred Kinsey y Jonh Money para validar esa ideología resultaron ser puros fraudes. PUROS FRAUDES.

Cabe sospechar entonces que los de arriba, están interesados en hacer creer al pueblo esas degeneradas mentiras sólo para justificar las políticas de género, las cuales, entre otras lindezas, promueven la bisexualidad en los infantes y dificultan la heterosexualidad en los adultos. ¿Resultado? Reducción de población.

 

Más información en mi vídeo “La ciencia en peligro”.

Apellido Obligatorio

Escritor, músico, dibujante y actor preocupado por el recorte de libertades perpetrado por los de arriba en comandita con "la creme de la creme" de la progresía postmarxista. Políticamente estoy a favor de la Revolución Integral abanderada por Félix Rodrigo Mora, o sea, por el comunal, el concejo abierto, la democracia directa, el derecho natural y la convivencialidad propia del mundo rural que destruyeron la Ilustración, las dictaduras liberales, el Frente Popular de la 2ª Republica y el franquismo.

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