Ser anarquista y feminista, motivo de censura. ¡Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria!

Josu Sein
Artista con los pies en la luna, andrógino y con una capacidad de empatía que no suele ser habitual. Feminista libertario. Ayudar o al menos evitar o no participar en cualquier abuso de poder, lo ejerza el sexo o la raza que lo ejerza. Considerándome apolítico descubrí que era anarquista. Apóstata oficial, apátrida de sentimiento. Y ejerzo de trabajador sexual.

os seguirán cerrando muchas cuentas indefinidamente y continuaremos abriendo otras. Dicen que hecha la ley hecha la trampa, así que me agarro a la trampa ya que yo personalmente no creo en la ley escrita.

La trampa del feminismo hegemónico: su manipulación de la TEORÍA QUEER

Josu Sein
Artista con los pies en la luna, andrógino y con una capacidad de empatía que no suele ser habitual. Feminista libertario. Ayudar o al menos evitar o no participar en cualquier abuso de poder, lo ejerza el sexo o la raza que lo ejerza. Considerándome apolítico descubrí que era anarquista. Apóstata oficial, apátrida de sentimiento. Y ejerzo de trabajador sexual.

Las primeras comunidades que se autodenominaron queer tenían más que ver con gente que en medio del impacto del sida prefirió ese calificativo al de gay o lesbiana, con la intención de recuperar los locales unisex que se habían convertido en bares excluyentes de gays y lesbianas.