Si Dios es hombre, entonces el hombre es Dios”

  • Más allá de Dios el padre, página 40

Seguramente este personaje será familiar para quienes recuerden mi primera nota a las “Mujeres contra el feminismo”. Mary Daly fue una teóloga y filósofa caracterizada por su peculiar evolución como una pensadora feminista. Hija de un vendedor ambulante y una operadora telefónica, Mary en su juventud fue ampliamente apoyada por su padres a tener una educación, sin embargo, para sorpresa de los mismos, ella se vio atraída por la teología (si bien fue criada en un hogar estrictamente cristiano, e incluso educada en escuelas y universidades católicas, ella declaraba que odiaba la biblia y la religión, pero las estudió por el deseo de saber).

En la primera mitad del siglo XX, las academias eran más rigurosas en lo que respecta a los estudios teológicos y el sexo, en primera instancia, a Daly se le negó la posibilidad de adquirir un doctorado en teología por el hecho de ser mujer, sin embargo, consiguió uno en una pequeña universidad de mujeres.

Tras graduarse, Mary Daly adquirió un trabajo como asistente de educación en el la universidad de Boston, donde eventualmente daría clases en el departamento de estudios de la mujer. Fue en esta época dónde surgió su primer libro La iglesia y el segundo sexo (1968), el libro puede resultar bastante ajeno para lo que Mary Daly eventualmente escribiría, esencialmente buscaba una equidad entre sexos al conseguir una revolución en la iglesia católica, dónde las mujeres eventualmente sería reconocidas en su capacidad para adquirir los cargos más elevados; todo bajo la premisa de que –según ella- tanto hombres como mujeres eran creados iguales por Dios.

Si bien Daly argumentaba que la iglesia podía ser remolada de sus ataduras como una institución patriarcal. Lo cierto es que esta postura evolucionaria prontamente con la llegada de Más allá de Dios el padre (1971), en el mismo, Daly habría dado una nueva revisión a la religión a Dios como concepto.

¿Cuál es la representación básica de Dios en la religión abrahámica? Un hombre blanco, barbudo y de una gran altura. Ese el problema, Dios es necesariamente de sexo masculino y es imposible desligar lo masculino de Dios, y es por esto que Daly comienza a rechazar la religión, después de todo – Si Dios es hombre, entonces el hombre es Dios. Dado esto y el papel fundamental del cristianismo en la construcción de la sociedad occidental, Daly reclama el concepto de Dios y redefine, no como un sustantivo, sino como un verbo –en sus propias palabras: El verbo de verbos-.

De esta manera, Mary motiva a usar el lenguaje para hacer una subversión de la gramática que permita a las mujeres evitar la objetivización, al usar a Dios como un verbo, se evita el dualismo “sujeto-objeto” que plaga a la teología y la filosofía, lo que en el lenguaje feminista, permite que las mujeres eviten la objetivización. Para no extenderse demasiado con este escrito (Que no es el más importante para Daly). Ella llama a usar el lenguaje de Martin Buber (Yo y tú), además de desechar completamente todas las religiones.

Te ruego que peques. Pero contra esas patéticas religiones, cristianismo, judaísmo, islam, hinduismo, budismo- o sus derivados seculares, marxismo, maoísmo, freudismo, jungismo – las cuales son todas derivadas de la gran religión del patriarcado. Peca contra toda la infraestructura”.

La teología puede no ser una rama académica que apasione a muchas personas, y ciertamente, Daly generó una revolución en el entendimiento de la iglesia católica y la religión para el movimiento feminista, permitiendo que el feminismo radical pudiese ser visto tanto como una revolución social como una experiencia espiritual.

Dejando la religión –un tanto- al lado, llegamos con su obra maestra: Gine/Ecología. Hablando en términos fundamentales, Gine/Ecología hace una despedida a las revisiones estrictamente teológicas para ir de lleno con el avance de la sociedad, también fue una declaración política al adjuntar a Daly con el ecofeminismo.

Básicamente la cosa es así: La cultura en el mundo puede ser entendida y resumida con una sola palabra: El patriarcado, este puede verse codificado y conjugado por variables culturales como modelos económicos, grupos étnicos y razas; pero finalmente el patriarcado es absoluto, es el resumen del pasado, es el estado del presente y ha parasitado el futuro (Según Daly, el que los llamados escritores futuristas no hayan creado futuros no-patriarcales significa que un mundo no patriarcal debe ser todavía imaginado), y es terminantemente un fenómeno global.

Mary hace revisiones gramaticales y descuartiza sílaba por sílaba lo que ella identifica como una estructura lingüística que evita que las mujeres se vean a sí mismas como seres humanos completos y en eso está la religión de por medio. La etimología de “pecar” se origina del “ser”, por lo tanto “pecar” equivale a “ser”, por lo que Daly hace un llamado al pecado.

Es el drama del discurso como anticomunicación; una celebración del estado de completo cierre constituido por el posición del habla Gine/ecológico… Pero… Es la función de un discurso romántico ampliamente no-transformado sobre el significado que más me concierne: una romántica posición-habla, y una romántica posición del habla”

  • Gine/Ecología, página 40

El plan maestro de Daly necesitaba de un agente despiadado que lo obstaculizase: Los hombres, estos claramente son agentes patriarcales que mediante el parasitismo masculino (Es por esto que Daly rechazaba dar clases a alumnos varones, porque estos estorbarían el proceso de enseñanza de las mujeres), con su mera presencia obstaculizan el camino y viaje espiritual de las mujeres para la liberación del patriarcado, lo que Daly evalúa como un “exorcismo del patriarcado”. Teniendo esto en cuenta, Mary Daly hace el gran llamado al separatismo de género; ella afirmaba que mientras los hombres interactuasen con las mujeres, las mismas serían incapaces de liberarse, por lo que ellas deben vivir temporal y absolutamente aisladas de los hombres para así poder formar su “comunidad de mujeres” y su propia “cultura de la mujer” (Donde se alaban a la Diosas que ya han existido en la historia). El asunto sería el siguiente: Para Mary las mujeres son biológicamente dominantes y superiores a los hombres, pero son pacificadas en el patriarcado. Al verse éste eliminado, las mujeres recobrarían su superioridad biológica y gobernarían por sobre los hombres.

Gine/Ecología es un libro extraño de leer, principalmente porque Daly tenía unas técnicas de escritura bastante extravagantes (Algunos de plano la tachaban de “mala escritora”): Ella tenía su propio lenguaje a la hora de escribir: Los llamados “Dalysmos”, estos consistían en palabras ya existentes que –generalmente- se canibalizaban entre sí para crear una palabra nueva (El mismo título del libro es un ejemplo de esta práctica), del mismo modo, también tenía la tendencia a tomar palabras comunes y corrientes para redefinirlas para que significasen lo que a ella se le atojase, veamos algunos ejemplos:

e-Moción: Una pasión elemental que mueve a las mujeres fuera del estado de estancamiento. Una pasión pirogenética que arde en el fondo de la voluntad y el conocimiento. Excitante de metamemoria.

Primer plano: Realidad ilusoria establecida por los milenios de dominación masculina y la cultura jerárquica que busca destruir a las mujeres, los animales y la tierra.

Trasfondo: Una conciencia primigenia y ginocéntrica que reemplazaría la búsqueda de la conquista con la interacción y el hambre de poseer con la lujuria de crear.

Anno feminarum: Un espacio/tiempo post-cristiano y feminista que existe en los límites del espacio/tiempo patriarcal, por ejemplo: 1989 A.F

Ginofilia: Amor por la mujer, la e-Moción original.

Felicidad: Una creatividad/actividad vital gobernada por sabiduría identificada como mujer; es la realización de pertenencia.

Domingo/Día del hijo (Sunday/Sonday): día en el que se va a la iglesia, dedicado al padre, al hijo y compañía. Es un día diseñado para perpetuar el estado de depresión constante.

El lenguaje de Daly es particular efectivamente, y más allá de eso, la mayor preocupación que se puede obtener de ella es la que ofrece con sus extrañas referencias a sí misma. Por ejemplo: en la segunda edición de La iglesia y el segundo sexo, se incluyó una revisión a la versión original hecha por la misma Daly, pero ella escribía en tercera persona:

La información biográfica que es accesible sobre la autora demuestran que no era una persona muy modesta, así que espero que no le moleste que diga que ayudó a crear una tradición de la cual ahora pertenezco. Sería menos si no lo reconociese”

  • La iglesia y el segundo sexo. Introducción al feminismo post-cristiano.

Es curioso considerando que esta mujer está hablando de sí misma. Daly era una escritora narcisista, declarando al lector su propia alabanza de su trabajo, aprovechando la oportunidad de demostrar cierto sentido del humor. En Más allá de Dios el padre, en el capítulo “La causa final” ella en párrafo dedicado a alabar a Marcuse y Sylvia Plath, escribe una cita que literalmente dice “Yo misma”.

Dejando los peculiares estilos literarios de Daly, el mayor problema de Gine/Ecología fue precisamente su “comunidad de mujeres” (Y esto es un problema que trasciende hasta el día de hoy) ¿Cómo son las mujeres que Daly muestra en su comunidad? Mujeres blancas, de clase media, lesbianas y por supuesto, están completamente de acuerdo con todo lo que Daly pueda decir. La fijación con la raza llevo a Audre Lorde a denunciar los descuidos de Mary sobre las mujeres negras y las posturas “mujeristas” en su escrito “Carta abierta a Mary Daly”.

Lo cierto es que Mary descarta esto debido a que el género es la base máxima de la opresión mundial, mientras que descarta a la raza como “una coloración diferente”, también fue considerada actualmente como transfóbica debido a su postura sobre los transexuales:

Los cirujanos y las terapias hormonales del reino transexual… se dice que pueden producir personas femeninas. No pueden producir mujeres”

  • Gine/Ecología, página 68

El transexualismo, se ha demostrado que es un problema masculino, es un intento de cambiar hombres a mujeres, cuando de hecho ningún hombre puede asumir los cromosomas de una mujer ni su historia/experiencia”

  • Gine/Ecología, página 238

Paralelamente, durante esta época Daly fue demandada cuando un par de alumnos deseaban asistir a una de sus clases de estudios de la mujer, sus políticas los rechazaban (aunque ella ofrecía clases privadas a alumnos varones sobre feminismo, e incluso llegó a realizar clases en universidades exclusivas para varones), el caso concluyó en que ella no sería expulsada de la institución, pero perdió cualquier posibilidad de volver a ser ascendida.

Volviendo a la teoría, el abandono teórico de las teorías interseccionales llevaron a muchos a decir que Mary Daly era una extraña para el mundo de los estudios de la mujer, asimismo, ella tendía a ser un tanto reservada con las críticas, la escritora Meaghan Morris en su libro “La esposa del pirata” narra una historia sobre una clase de estudios de la mujer dirigida por Daly en la que recontaba las ideas de Gine/Ecología, en la misma, una alumna desafió a Daly anunciando “Mary, no me estás hablando a mí…”, la respuesta fue clara, la interlocutora tenía 2 opciones: Callarse y escuchar, o irse de la clase.

Esta es la mentalidad de Daly que resulta particularmente problemática, su postura de “nosotros y ustedes” o mejor dicho “a mi lado o en mi contra”, ella difícilmente tendía a establecer diálogos con otros académicos de estudios de la mujer, por lo que muchas concluían que simplemente estaba autoexiliándose, y ciertamente, para Daly cualquier feminismo que no fuera coherente con el suyo, simplemente no era feminismo, su postura era absoluta, correcta e infalible; por lo que permanecía como una observadora ante las otras académicas como “feministas falsas” mientras que ella existía en el plano del “verdadero feminismo”. Aun cuando ella promovía los conceptos de “sororidad global”, ella desechaba las experiencias “del patriarcado” de otras mujeres, o por lo menos, les eran cuando menos indiferentes (y más aún si aportaban datos y conclusiones que no fuesen compatibles con sus escritos).

Su amiga Adrienne Rich insistía en que su postura defensiva derivaba de los malos recuerdos de su época como una alumna de primera generación de la carrera de teología en una academia católica, Mary lo explicaba como “el primer plano siendo cruel con el ella”.

Dentro de lo más complejo de entender de Daly son sus conceptos de tiempo/espacio, ella llamaba a la era de “Después de cristo” como la era de la “Biofilia” y se veía en la necesidad de redefinir el tiempo/espacio, debido a que su definición actual estaba poseída por el patriarcado (Literalmente, el tiempo es patriarcal). Mary establece la noción de tiempo “correcto” e “incorrecto”, y esto se vuelve complicado cuando decimos que el feminismo debe evolucionar a través de tiempo en un sentido lineal (Después de todo el patriarcado define al tiempo como algo lineal). Por eso, ella define el “fuera de curso” como un nuevo entendimiento feminista del tiempo, lo que permite al feminismo excluirse de cualquier desarrollo lineal:

Es el viaje en el tiempo de aquellos que se vuelven conscientes del contra-reloj, eso es, saber cómo moverse, actuar, vivir en tiempo de hada/tiempo de marea. Es la dirección de Sibila y Cronos que persisten en preguntar a contra-reloj, preguntas que marean a los que preguntan en los límites de la reloj-cracia y dentro del tiempo marea”

  • Fuera de curso, página 2-3

Es esta narrativa del tiempo como algo que “fluye y regresa como la marea” que permite a Daly evitar los conceptos de pérdida o progreso. Inconsistentemente hablaba también de una narrativa de progreso y empeoramiento, al comparar la década de los 70’s, 80’s y 90’s con 40’s y 50’s como caminos de mayor conciencia. También era su concepto del tiempo que le permitía excusarse de su estancamiento teórico, tras Gine/Ecología, Mary Daly no parecía dar nada interesante que discutir, se decía que ella estaba “atrapada en los 70’s”, pero ella misma –Haciendo uso de su concepto del tiempo- insistía que decir que estaba “atrapada en los 70’s” era sinónimo a decir que seguía siendo relevante.

¿En qué momento hablamos de la muerte de los hombres? (Esto lo recordarán aquellos que hayan leído mi nota a las Mujeres contra el feminismo) Con la llegada de su penúltimo libro Quintaesencia: Realizando nuestro futuro arcaico. Todos comenzaron a preguntarse si Daly estaba escribiendo teoría feminista, una libro de ciencia ficción o ambas. (Lo cierto es que el libro es una mezcla de ambas).

Quintaesencia pone en práctica los conceptos del tiempo y espacio de Daly, básicamente la cosa es así: A finales de los noventa Mary Daly ve preocupada el avance de la condición ecológica y de las mujeres: Mientras por un lado ve la explotación ambiental y la abominación de la ingeniería genética, también encuentra la prostitución, la pornografía, la mutilación genital femenina y el matrimonio infantil. Daly no tiene esperanza alguna en el futuro, pero no es hasta que recibe los comentarios cósmicos de una mujer del futuro de nombre Anonyma que Mary decide –Literalmente- viajar al futuro, precisamente al año 2048 en la era de la Biofilia, encontrándose con un mundo post-apocalíptico donde el planeta está casi destruido tras la realización de las profecías Mayas (Daly decía creer en las profecías Mayas del fin del mundo, es más, según ella, ya estaban ocurriendo), sin embargo, consigue encontrar el peculiar continente de Perdido y Encontrado, una nación primigenia y ginocéntrica donde las mujeres gobiernan en una estado causi-primitivo, y si se lo preguntan, las únicas que quedan vivas en el mundo son las mujeres lesbianas. Daly intentó crear –en sus propias palabras- “una utopía para el feminismo radical” donde todos los hombres y las mujeres heterosexuales fueron exterminados de la faz de la tierra. Fue entonces que todos se miraron confundidos y se preguntaron: “¿Sugieres que matemos a los hombres y a las mujeres heterosexuales?”, pero Daly jamás explícitamente llama a asesinar hombres, aunque, si advierte que un mundo mejor se conseguiría si ellos no contaminasen con su presencia.

Si la vida va a sobrevivir en la planeta, entonces debe una descontaminación de la tierra, y creo que vendrá junto a un proceso evolutivo que resultará en una drástica reducción en la población de hombres”

  • Mary Daly, La tierra de ningún hombre.

Mary Daly –en su peculiar entendimiento del tiempo- fue indulgentemente anacrónica y ella se le atribuyen una serie de conceptos errados (Por ejemplo: ella afirmaba que el mayor genocidio en la historia provenía de la era de casa de brujas, produciendo el exterminio de 10 millones de mujeres, cuando en realidad la cifra es bastante inferior a esta). Son estos anacronismos y/o datos falsos que muchas comenzaron a desentenderse de su obra en búsqueda de un feminismo más inclusivo y de misandria menos obvia (El feminismo de Daly estaba ampliamente basada en el lesbianismo separatista, lo cual, era -¿Es?- mal visto en la época debido a que muchas temían que el feminismo fuese entendido como un fuerza de resentimiento cuyo objetivo era elevar a la mujer y usar su posición para aislar y castigar a los hombres), algunas otras, se aferraron a ella pensando que era la postura correcta y absoluta (Algunas se referían a ella como “la Moises” del feminismo; y lo cierto es que esta analogía era demasiado “patriarcal” para la galaxia de Daly). En fin, Mary Daly no fue una mujer que será olvidada prontamente, aun cuando es considerada como una extraña en el mundo de los estudios de género (Y consideraba enormemente anti-mujer al feminismo queer y post-estructuralista, refiriéndose a Foucault como un charlatán), es más, tenía una postura fuertemente crítica del feminismo académico (Aun cuando ella misma impartía enseñanzas sobre feminismo en instituciones académicas), es innegable que fue de vital importancia en la revolución de la iglesia católica, aunque también fue causante de feminismo tan extraños como aquellos que consideran que las mujeres literalmente tienen poderes mágicos (este es uno de los peligros de mezclar ciencia ficción con teoría feminista, hay quienes se lo toman muy en serio). Lo más actual que se puede destacar de Mary Daly es su discípula: Janice Raymond, que vendría a ser la feminista radical trans exclusionaria original (mejor conocidas como TERF, pero eso es para otra ocasión).

Mary Daly falleció el año 2010 a los 81 años, quizás a ella le hubiese gustado ver que el mundo no se acabó el 2012, considerando que ella misma creía en las profecías Mayas.

@DominoYayo

Balderouge

Ex feminista radical.

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