Asia Bibi es una mujer pakistaní de 47 años de edad. Católica, madre de 5 hijos, dedicada a la recolección de frutos en la localidad de Shikhupura, cerca de la Lahore, Pakistán, quien en el año 2009, luego de 5 meses de prisión, fuera condenada a morir en la horca por el delito de blasfemia -un día de ese mismo año se acercó a un pozo para beber, entonces un grupo de musulmanas la acusaron de contaminar el agua por ser cristiana y ella les respondió con palabras ofensivas a Mahoma, y que cuando el juez le ofreció la libertad a cambio de convertirse al Islam, respondiera que prefería morir como cristiana que ser libre siendo musulmana, fue absuelta el pasado 31 de octubre por el Tribunal Supremo de ese país -cabe señalar que dentro de los 202,144,378 habitantes que esa República islámica tiene, tan solo el 2% de ellos son cristianos, quienes viven en el miedo a consecuencia de la violenta vejación de sus Derechos Humanos por parte de los musulmanes-.

Apenas se dio a conocer el fallo de su absolución, miles de musulmanes radicales del partido político Tehreek-e-Labbaik Pakistán (TLP), fundado por el predicador sunnita Khadim Hussain Rizvise lanzaron a las calles de todo el país para protestar violentamente en contra de dicha decisión. Durante tres días, muchas carreteras fueron bloqueadas, las clases fueron suspendidas y las escuelas cristianas fueron cerradas por tiempo indeterminado a consecuencia de los disturbios populares.

 

Ante el clima de inseguridad vivido, y habiendo quedado de por medio la Festividad del Día de los Difuntos, la Iglesia Católica Pakistaní decidió suspender todas las Misas del 2 de noviembre con el fin de proteger la feligresía. Ese mismo día, Asia pudo reunirse con su esposo, con dos de sus hijas y con su nieta de 2 años a la que no conocía, al tiempo que los fanáticos religiosos amenazaban con incendiar el país entero y dar muerte a los jueces que la habían absuelto.

 

El día 3 de noviembre, Saif-ul-Muluk el abogado que defendía a Asia Bibi,temiendo por su vida huyó del país y se refugió en Holanda. Ese mismo día, dada la situación de caos, y bajo las enormes presiones de parte de los fundamentalistas, se llegó a un acuerdo entre el gobierno pakistaní y éstos, el cual el escritor y activista Kashif Hussain, ha calificado de vergonzoso toda vez que a partir de él:

a) Asia queda impedida de salir de Pakistán.
b) Su caso se reabrirá para una nueva revisión.
c) Se liberará a los manifestantes arrestados por los delitos cometidos durante los desmanes; a los cuales les queda la única obligación de disculparse por haber ofendido los sentimientos de las personas.

Frente a estos hechos, Ashiq Masih -esposo de Asia Bibi-, luego de declarar que la vida de ella corre peligro estando en prisión y viendo el grave riesgo en el que él y su familia se encuentran, ha pedido ayuda a Donald Trump  y a Mateo Salvini para salir de Pakistán. Éste último, el día de ayer le respondió que está trabajando en ello y que hará todo lo posible para lograrlo. Mientras tanto, permanecen escondidos.

 

En paralelo a lo que acabo de narrar, nos encontramos con dos hechos interesantes que, independientemente de la distancia geográfica, se encuentran profundamente ligados con lo sucedido en Pakistán:

a) Como resultado del referendum que se llevó a cabo el 28 de octubre en Irlanda, luego de que el 65% de los votantes así lo eligiera, el artículo constitucional que castigaba la blasfemia cristiana tendrá que ser eliminado; hecho que además de dejarnos ver la disminución de la influencia del catolicismo en un país que antaño fuera mayoritariamente católico, también nos permite recordar el pronunciamiento a favor de la abolición que la Conferencia de Obispos Católicos de Irlanda emitiera el verano pasado al decir que: «en gran parte es un artículo obsoleto, que puede ser motivo de preocupación debido a la forma en que se han utilizado tales medidas para justificar la violencia y la opresión contra las minorías en otras partes del mundo»

 

Por su parte, el pasado 28 de octubre en Viena, Harlem Désir, representante de la  Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), declaró que:  Este es un paso positivo hacia la libertad de expresión y felicito a los irlandeses por esta decisión, haciendo un llamado a los 16 Estados participantes de la OSCE en los que la blasfemia sigue siendo un delito, a seguir el ejemplo de Irlanda, ya que estas leyes son incompatibles con las normas internacionales sobre libertad de expresión. A su vez el Dr. Ali Selim, miembro del del Centro Cultural Islámico de Dublín, dijo que el artículo sobre la blasfemia en la Constitución irlandesa debería mantenerse y hacerse efectivo.

 

b) En contraste con lo anterior, tenemos que el 25 de octubre, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos confirmó la condena a Elisabeth Sabaditsch-Wolff por haber cuestionado la moral de Mahoma, quien a sus 56 años de edad contrajo matrimonio con Aisha, una niña de 6 años hecho que los musulmanes toman como justificación para seguir perpetrando tal crimen.  Con esta decisión, el Tribunal, que tiene jurisdicción sobre 47 países europeos y cuyas decisiones son legalmente vinculantes para los 28 estados miembros de la Unión Europea, sienta un grave precedente legal en contra del Derecho al disenso, ya que autoriza a los Estados Europeos a restringir la libertad de expresión, en el caso de que algún discurso sea interpretado como ofensivo por parte de los musulmanes.

 

En este libro de los absurdos sobresalen 5 páginas páginas y una postdata:

1. Un gobierno pakistaní cobarde que, al no hacer respetar la sentencia del Tribunal Supremo, deja claro que los mandatos de los extremistas musulmanes están muy por encima del Estado.

2. Un Pontífice que por un lado envía condolencias a las víctimas del atentado a la Sinagoga de Pittsburgh, pero que por el otro no se posiciona públicamente a favor de su hija espiritual encarcelada.

3. Una constelación de feministas que en lugar de manifestar su apoyo a su congénere re-encarcelada, se entretienen defecando frente a catedrales, pero eso sí, jamás frente a una mezquita.

4. Un Tribunal de los Derechos Humanos que defiende la pederastia y la antihumana Ley Sharia.

5. Una serie de países europeos que, apáticos para defender su patrimonio cultural, están eligiendo asimilarse al islamismo y con ello obturando cualquier posibilidad de libertad para las generaciones europeas venideras… si es que éstas algún día logran nacer.

 

La postdata es que hoy amanecimos con la noticia de que las demócratas Ilhan Omar y Rashida Tlaib, de Minnesota y Michigan respectivamente, son las primeras mujeres musulmanas electas como congresistas de los Estados Unidos, quienes como dice Robert Spencer: jurarán lealtad a la Constitución de ese país, poniendo su mano sobre el Corán (que literalmente es su propia constitución) y cuyo contenido es completamente contrario a los valores y a la forma de vida estadounidense.

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