¡Basta de silencios!

¡Gritad con cien mil lenguas!

¡Porque por haber callado, el mundo está podrido!

Santa Catalina de Siena

El Cardenal Ricardo Ezzati  Andrello, Arzobispo de Santiago de Chile y conocido protegido del Papa Francisco, ha dado a conocer un documentoen relación a los escándalos de abuso sexual eclesiástico dentro de ese país. Este documento, que se autodefine como “Orientaciones que proporcionen principios de conducta en determinadas situaciones pastorales, para que nunca más ocurran hechos tan dolorosos para las personas involucradas en el servicio ministerial” -o sea, los hechos son solamente dolorosos para los perpetradores…-,  ni por asomo menciona las palabras pederastapederastia o víctimas, y solo hace menciona la palabra abuso cuando nombra al Consejo para la Prevención de Abusos del Arzobispado de Santiago… En cuanto a términos religiosos, curiosamente omite la palabra pecado.
Por otro lado, por la obviedad de lo que señala como conductas que deben evitarse, pareciera que este texto estuviera dirigido hacia seres con apenas medio dedo de frente y no hacia líderes morales de comunidades eclesiásticas con un criterio formado, herederos de la tradición milenaria del Magisterio y de la Doctrina de la Iglesia Católica, con una vastísima formación filosófica y humana, que además han recibido el Orden Sacerdotal o se han consagrado a la vida religiosa. (Por ejemplo, pide que se evite dar palmadas en los glúteos, tocar el área de los genitales o el pecho, o besar en la boca a los niños, niñas, adolescentes o personas vulnerables…).
Al igual que con Fernando Karadima, cuya condición de pederasta era conocida por el Vaticano desde el siglo pasado, y que apenas hace unos días el Papa Francisco lo expulsara como sacerdote, la cereza del pastel arzobispal ante la gravedad y la abundancia de denuncias sobre Pederastia Eclesiástica, es que a Ezzati no le corre prisa en cuanto a su aplicación, la cual comenzará a tener vigencia a partir del 28 de abril del 2019, con el previo ofrecimiento del documento a las comunidades para que puedan ” discutir, reflexionar y asimilar sus contenidos, haciendo los aportes que nos ayuden a mejorarlo aún más.”
En ese sentido, le tengo tres sugerencias:
1. Pare de seguir victimizando a los criminales.
2. Renuncie a la cobardía y a la perfidia de los eufemismos.
3. Cámbiele el título y llámelo Manual de la mofa.
La lectura de los entrerrenglones del documento nos permiten acceder a una lista pormenorizada de modus operandi, circunstancias y perfiles de las personas a quienes los horrores de la Pederastia Eclesiásticahan sacrificado a lo largo de la Historia de la Iglesia, y a quienes puede seguir alcanzando… Para acceder al documento, tan solo hay que clicar AQUÍ.
En relación directa a lo que he planteado hay 4 novedades en las que quiero detenerme, ya que su interconexión -fondo/forma- pone de manifiesto un lienzo cuya trama y urdimbre se encuentran saturadas de nudos, remiendos y discontinuidades en el tejido lógico; estoy hablando de la Liturgia Pedagógica de la Confusión, tan magistralmente oficiada por Jorge Mario Bergoglio:
I. Sobre Teodoro McCarrick.
1. Por órdenes del Cardenal Wuerl, al ex Cardenal McCarrick -pederasta, corruptor y violador de seminaristas- se lo ha transferido a un Monasterio de la Diócesis de Salina, en Kansas.
2. En nombre de su adicción por la secrecía y el encubrimiento, usando a la paz comunitaria como pretexto, el comunicado oficial en donde la Arquidiócesis de Washington, cuyo Arzobispo es el controvertido Donald Wuerl -quien el 11 de septiembre anunciara su renunciasin que aún le fuera aceptada-, vuelven a imponer que no se les pregunte nada al respecto.
3. El Monasterio en donde ahora vive McCarrick, está a tan solo unos metros de distancia de una escuela primaria.
.
4. A las autoridades de dicha escuela, jamás se les avisó de la llegada de McCarrick
II.  Irlanda, Bono.

Con el antecedente de la desatención de los 2,500 casos de violencia sexual, y de todo tipo de abusos a menores por parte de religiosos y religiosas irlandesas entre 1940 y 1980:
1. Durante su viaje a Irlanda, el Papa Francisco se reunió durante una hora y media con solo 8 de las víctimas de Pederastia Eclesiástica
.
2. El 19 de septiembre, recibió en el Vaticano durante media hora al cantante de rock irlandés Bono (U2), quien le comentó al Pontífice que “parece como si los abusadores fueran más protegidos que las víctimas”. También dijo que “pudo ver el dolor en el rostro del Papa, que sintió que fue sincero y que cree que es un hombre extraordinario para estos tiempos extraordinarios.”

3. Y ¿cómo olvidar el concierto de U2 del 20 de junio de 2017, en el área de Whashington D.C., en donde Bono en el minuto 2:36 de la canción I Still Haven’t Found What I’m Looking For,  le manda saludos a su amigo el Cardenal McCarrick? El Washington Post le dedicó una nota.
(Adjunto vídeo al final del artículo)
III. Viganó vuelve a la carga.
Otro factor importantísimo es la publicación de una segunda carta por parte del Arzobispo Carlo María Viganò en donde, además de reiterar los contenidos de su Testimonio del 22 de agosto de este año y de volver a confrontar al Pontífice, y pedir al Cardenal Oullet que muestre los documentos clave que incriminan a McCarrick y a sus cómplices dentro de la Curia Romana, convoca a la Iglesia a que no se desanime y siga luchando por la Verdad.
Sin embargo, Oullet está sujeto al Secreto Pontificio. Así las cosas, el único que no lo está es el mismísimo Pontífice, por lo tanto es a él y a solo a él a  quien sí o sí le toca responder a Viganò, y en nombre de la Verdad -a la que dice amar tanto- transparentarlos.
IV. Sínodo de Obispos.
En relación con el  Sínodo de Obispos con la juventud en el Vaticano, del 3 al 28 de octubre del presente año, y cuyo lema es: “Los jóvenes, la Fe y el discernimiento vocacional“.
Es importante señalar que, viendo la crisis de los escándalos sexuales dentro de la Iglesia Católica, varios Obispos y sacerdotes se han manifestado en contra de la celebración de dicho Sínodo.  Tal es el caso de Monseñor Charles Chaput, Arzobispo de Filadelfia, y del Obispo inglés de Portsmouth, Philip Egan, quienes han pedido a cambio del previsto Sínodo, la celebración de uno extraordinario en el que se analice la situación sobre la vida de los Obispos, que ayude a afrontar la crisis de abusos sexuales dentro de la Iglesia Católica. Entre esos pedimentos destaca la valiente, honesta y conmovedoracarta de un grupo de sacerdotes jóvenes a los sacerdotes que participarán en  el evento, así como el aviso del Obispo Auxiliar de s-Hertogenbosch, Robert Mutsaerts, de que no asistirá ya que “no considera que sea el tiempo correcto para celebrar un Sínodo de la Juventud, considerando los estudios y las noticias sobre los abusos [homo]sexuales”.
El Papa Francisco, quien hace días señaló que la Iglesia escucha la indignación de los jóvenes ante los escándalos, en lugar de comportarse como un patriarca espiritual dedicado a la protección de su grey, y como un líder consciente que hace uso del poder con ética, responsabilidad y discernimiento, prefirió responder con el alarde del macho alfa supremo y/o con el berriche de un niño de 5 años, no solo ignorando los justificados pedimentos de detener el Sínodo, sino además imponiendo entre la lista de participantes del Sínodo de la juventud y el discernimiento vocacional a por lo menos un Arzobispo y a ocho Obispos (Vincenzo Paglia, Angelo Becciu, Fernando Filoni, Óscar Andrés Rodríguez Madariaga, Pietro Parolin, Leonardo Sandri, Kevin Farrell, Blase Cupich y Joseph William Tobin -este último ya avisó que no asistirá-) mencionados dentro del Testimonio de Viganò, que son parte de la red de encubrimiento del criminal Teodoro McCarrick, quien durante décadas se dedico a corromper y a violar seminaristas, lo mismo que a abusar sexualmente de niños.

Frente a la gravedad  de estos hechos, pareciera que la creatividad bergogliana para seguir ejerciendo el abuso espiritual sobre su feligresía no tuviera límites, y que la feligresía a su vez, desde un cuestionabilísimo infantilismo -como si de una danza hipnótica se tratara-, se lo siguiera permitiendo.

Todo a punta a que este avezado orfebre de la mentira hubiera olvidado sus propias palabras sobre la tolerancia cero con respecto al Abuso Clerical y a la Pederastia Eclesiástica, que con tanta vehemencia pronunciara en enero de 2017, y a las que se le suman las del domingo pasado durante el Angelus, cuando dijera que “(…) en vez de juzgar a los otros, debemos examinarnos nosotros“.

Pero no todo es corrupción, la nota esperanzadora es que el 30 de septiembre del presente año una organización católica norteamericana -de creación reciente-, llamada The Better Church Governance Group, mantuvo un encuentro privado en el que acordó destinar un millón de dólares para investigar a todos los Cardenales de la Iglesia Católica.
A partir de 2:36, Bono saluda al Cardenal McCarrick.

Deja un comentario

Menú de cierre