En su libro “Adáptate”, Tim Harford cuenta que, dando una conferencia sobre el cambio climático y sus dificultades, un hombre le gritó “sólo no hay que contaminar, es así de sencillo” … “Así de sencillo”, esas palabras retumbaron en Harford tras terminar su conferencia.

Más adelante, en su libro Harford nos pregunta: ¿Qué debería comprar un empleado de oficinas de Gran Bretaña para apoyar al medio ambiente? ¿Unos tomates orgánicos plantados en la región?, ¿o unos tomates importados desde España?

La respuesta es sencilla ¿no? Para nada, Gran Bretaña es una región con menos sol, más templada y en general sus tierras no son tan buenas para producir tomate, siendo que para tener ese tomate regional se requiere de un consumo eléctrico muy elevado (usado en lámparas caloríficas), mientras que el tomate venido de España -que sí tiene tierras para ello-, sólo tendrá por gasto extra la gasolina de por medio, primero de un camión, luego el combustible de un barco de carga (que carga otras mil cosas más).

Tim Harford es economista, pero en esto no ha dicho un secreto profundo y misterioso de la sociedad, sino ha dicho una obviedad que parece ignorada por demasiados luchares de la justicia social: Qué nada es “así de sencillo”.

 

Según Judith Butler, para destruir la injusticia y abolir las diferencias, sólo basta con que no exista la idea misma de sexo, o ya de heterosexualidad, pues la heterosexualidad siempre generará una diferencia política y relaciones de poder entre los humanos. Esto se puede leer más extendido en su libro “La cuestión del género”. La Organización de las Naciones Unidas no parece tener problema con esta idea, pues asume que el patriarcado (surgido de la diferencia entre hombre y mujer) es el “sistema de dominación básico”, es decir, que el patriarcado fue anterior a la economía o a la política, que antes de que el humano siquiera supiera que era humano, el patriarcado ya había infundido la base de todos los sistemas de represión y dominación.

Estemos de acuerdo o no con esta postura, ya es una postura que sí incide en la realidad a través de políticas y proyectos.

Como autor de este texto quiero recalcar dos cosas, una, apoyo completamente la construcción de un mundo dónde la mujer no deba temer a la violencia y segunda, nada es tan sencillo.

 

Bajo la idea acientífica (no puede estudiarse, no puede medirse, ni puede refutarse al basarse en aspectos ambiguos) de que toda diferencia y problema surge porque hombre y mujer se ven diferentes a si mismos, y esta diferencia provoca una jerarquía y hegemonía masculina indiscutible, se genera el problema de que no se pueden ver los problemas con propiedad, y por tanto con posibilidad de solucionarse.

Vivo en México, un lugar en que al norte del país el crimen organizado es responsable de asesinatos y trata de blancas: ¿Qué podemos hacer para solucionar el asunto? La lógica hablaría de buscar culpables y/o causas, para luego inhibirlas o eliminarlas, pero bajo esta cuestión acientífica, ya tenemos al culpable, el patriarcado y a este lo combatimos protegiendo a la mujer. No suena mal.

Es indudable que mujeres son secuestradas y luego esclavizadas sexualmente; en otros casos, violadas y hasta asesinadas. Entonces el problema es que un grupo de machistas atacará a la mujer por sus caracteres ¿no? No.

En este caso, sin ánimo de victimizar, los hombres también son desaparecidos o ya, captados desde lugares de gran miseria económica para ser soldados del cartel o grupo en turno, razón por la que su nivel de vida llega a decaer hasta los 24 años, teniendo el peligro de ser torturados o desmembrados. Es simple pensamiento empresarial, unos sirven para una cosa y otros para otras, pero ¿ellos son los malos? ¿Sólo hay que exterminarlos y listo, se acaba el problema? Puedes matar al pobre, pero no a la pobreza.

 

El mercado de la droga, y otros tantos puntos más que nutren al crimen organizado, no depende de diferencias sexuales, sino de pautas económicas, políticas y geográficas; reitero, esto está matando mujeres (y hombres). De aquí la complejidad salta, conexiones con agencias de inteligencia, el avance de la química, la economía de USA en los 80 y hasta la guerra de Vietnam… Entonces ¿podríamos resolver este angustiante problema para la mujer de alguna forma, si desaparece la idea de que hombre y mujer tienen diferencias; y el que sexo biológico no tiene importancia; o que el daño a la mujer tiene siempre corte machista?

No lo sé, dígalo usted, lector ¿Desaparecería el interés económico y político de todo ser humano con eso? Lanzo la moneda al aire, usted decida qué apuesta.

Ahora le pondré otro escenario: ¿Qué necesitamos para terminar con la pobreza? ¿Educación? ¿Determinación? ¿O eliminar a los pobres?

Decir educación es sencillo, uno se imagina que sólo hay que mandar a la gente a la escuela y listo. Pero no, la pobreza nacional tiene una realidad internacional, pues el valor monetario de cada divisa (normalmente) va definido por un mercado internacional, así como la calificación crediticia de una nación es dada por terceros. Por otro lado, las escuelas funcionan con dinero, no con buenas intenciones, los maestros y alumnos necesitan comida y recursos. En otras palabras, es difícil que la educación pueda solucionar algo cuando ya tiene sus propios problemas alrededor del globo.

¿Entonces simplemente hacer que los pobres sean determinados a alcanzar la riqueza? México es el país miembro de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) qué más horas trabaja y esto no le hace rico. Por el contrario, es un país con matices difíciles, con gente en extrema pobreza y con gente que ha logrado ser la más rica del mundo.

Es claro que hay una relación entre el desarrollo personal, el empleo y el trabajo semanal, pero esta relación tiene otras tantas variables, que hacen que eso del esforzarte por no ser pobre esté muy fuera del poder del individuo medio. Este tema es bien tratado por Malcom Gladwell en su libro “Outliers”.

 

Pongamos un ejemplo, en México las estadísticas de movilidad social dictan que las mujeres pobres tienen menos posibilidades de llegar a la clase media (¿machismo? Quizá, pero ¿machismo de quién?), luego dictan que las mujeres que ya están en mejores condiciones, pueden mantener exactamente los mismos niveles de movilidad social que los hombres.

En otras palabras, a mayor desigualdad económica, mayor desigualdad entre hombres y mujeres (algo que choca mucho con nuestro primer punto). En otras palabras, para poder generar riqueza, necesitas un poco de riqueza, al menos en la mayoría de los casos.

¿Eliminar a los pobres? Una idea que suena terrible, pero que gana fuerza en muchos campos: la idea de que los pobres son la pobreza y destruirles, destruirá la pobreza. Un acto tan ridículo dejaría al sistema sin una cantidad masiva de mano de obra, lo que la haría revaluarse y devaluaría labores más “creativas”, como ya ocurrió en el pasado; así, la capacidad de crecimiento y desarrollo caería en picada. Todos esos costosos avances tecnológicos, logrados por el interés económico de diversas empresas, caerían junto a todo lo mencionado; así que hasta cierto punto, matar a los pobres no hará a todos más ricos.

 

Para terminar planto una pregunta y una idea. La pregunta es: Si todos los estudiantes del planeta se fuesen a graduar sí o sí, ¿realmente las cosas cambiarían? Y si sí cambiaran, ¿el sistema podría resistirlo? Más gente educada, tendría más peticiones, y estaría menos contenta con empleos denigrantes o bajos sueldos.

La idea es que nada es sencillo, hasta el triunfo total de lo que consideramos “bueno” tiene consecuencias inesperadas, por tanto quizá lo más improductivo para cualquier labor, es adherirse a la idea de que se puede cambiar al mundo con poco, o que una sola teoría explica todo lo malo que ocurre en el mundo. Lo más importante de todo lo que menciono es la simpleza de que algo tiene que ser real para funcionar, si es sólo una idea, quizá te sientas bien contigo mismo, pero en realidad no estarás cambiando nada. Es más fácil hacer caso del discurso de justicia socialmente popular presente, que estudiar la complejidad y hacer cosas menos “revolucionaria” y creativas.

 

No olvidemos que ya iniciamos una guerra santa contra el gluten, a pesar de que la gente alérgica al gluten está lejos de ser una mayoría y que eso causó que se desperdiciaran toneladas de comida con gluten a la basura.

O que en México el Partido Verde Ecologista causó indirectamente la muerte de cientos de animales de circo al prohibir los circos con animales sin mayor reflexión, lo que eliminó la entrada de dinero de los circos para pagar la manutención de los mismos, quienes se vieron forzados a dejarles morir de hambre (ante la falta de un respaldo de ley que ayudará a enviar a esos animales a un lugar seguro), todo porque ganó más esa bonita palabra de “salvación” que la propia razón.

¿Qué solución doy yo para todo esto? Nada es tan sencillo, se requiere a más gente que a un solo sujeto buscando las soluciones.

 

Nota: Todo esto es un ejercicio de cuestionamiento, al cuestionar los postulados que se puedan considerar feministas, no se deniega que exista violencia contra la mujer, ni mucho menos se llama a ejercerla, por el contrario, llama al debate y al estudio abierto de los problemas.

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@darkthanos

Fuentes:

El género en disputa (1990) Judith Butler

Conferencia mundial sobre la mujer (1995) Organización mundial de las naciones unidas

La injustificada moda de la dieta sin gluten (25-07-15) BBC

Movilidad social en México | El apunte (04/07/2017) Eugenio Herrera Nuño, La jornada

Outliers (2008) Malcom Gladwell

Adáptate (2011) Tim Harford

 

Esquizofrenia Natural

Conferencista, escritor amateur, Youtuber y pragmático humanista mexicano centrado en la política, la ciencia y la sociedad.

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Así de sencillo, no hay formulas mágicas… y así de complicado…

  2. Muy bueno, me gusta que se cuestione todo y como dice al final, no es con mala intención, solo se quiere generar un debate sano para poder llegar antes a la solución.

    Para finalizar me gustaría señalar que se nota un pequeño exceso de cuidado al escribir en la cuestión feminista, no? me refiero a que hablas de matar pobres y no tienes ningún cuidado (absolutamente normal, no estás planteándolo en serio) pero cuando tocas la cuestión feminista tienes un pequeño cuidado de que no malinterpreten lo que dices (aunque también es obvio que no eres una persona misógina por cómo escribes)

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