Lleva meses sonando la campana del racismo a través de acusaciones incesantes y parece mentira que el racismo se esté volviendo a alimentar, y ahora, desde el otro lado: de los llamados «racializados».

Como alcoyana que vio paso a paso cómo algunas «asociaciones» afro estaban gestionando la acusación de racismo hacia el pueblo de Alcoy usando el pretexto del llamado Blackface , debo reconocer que me estaba oliendo el pastel.

Por si hay alguien aún que no sepa de aquella polémica, que ha sido sustituida por 2 polémicas más en tiempo récord (cada vez las noticias son más efímeras ante un público sobreestimulado) os la recordaré: Por lo visto, en 2017, (no en 2016, no en 2015, tenía que ser 2017) año donde lo ofensivo llegó a su culmen, algunos colectivos desprestigiaron al pueblo de Alcoy porque habían muchachos que se pintaban la cara de negro. Eso es el terrible Blackface. Disfrazarse. Disfrazarse, según las nuevas corrientes, ahora es caricaturizar al sujeto del disfraz, por lo tanto, OFENSIVO. Disfrazarse, es algo pues a abolir a no ser que te ciñas a la lista de disfraces que sí te puedes poner redactada por los guardianes de la moral.

Yo, por mi manera de ser un tanto vehemente, estuve al tanto de los comentarios que hacían aquellos activistas-afro (no pueden ser activistas a secas, la raza es demasiado importante para esta gente) donde primero decían que resultaba hiriente para toda la comunidad negra, cosa incierta (si acaso, que hablen en nombre de sus colectivos pero que no metan a todos en el mismo saco) y luego amenazaban con que terminarían por abolirlo cosa que no ha podido ser, porque a día de hoy, disfrazarse no va contra la ley. Aunque lo estén intentando, ojo.

Durante la polémica, que trajo consigo muchos clics, amenazaban, o intentaban que resultara amenazante, cómo nos decían que ellos harían una cabalgata con reyes pintados de blanco. Vaya cosa. Pero lo que más me llamó la atención era no el empoderamiento de lo afro, cosa que me parece buena, sino como ya habían algunos que querían subir un escalón más: la supremacía de lo afro.

La semana pasada hubo bastante revuelo por otra organización «afro» que quiere realizar un evento donde hablar sobre su situación y hacer talleres, lo cual, casi todos estaremos de acuerdo, es perfectamente respetable, de hecho, bajo mi punto de vista, es precioso que personas que comparten una cultura y una forma de ver el mundo semejante, puedan intercambiar ideas, realizar debates, revitalizar su cultura y compartir conocimientos ancestrales. Hasta ahí ¿qué tiene eso de malo? Absolutamente nada. Ahora bien. Hacerlo desde la pasivo-agresividad, condescendencia y la acusación YA SÍ QUE NO pues este colectivo alegó que lo harían sólo entre la comunidad afrodescendiente, excluyendo a los blanquitos «dear white people»,  porque por lo visto los blancos tenemos la necesidad y nos creemos con el derecho de estar en todas partes. Lo primero: al igual que los negros, los blancos, amarillos y azules sí, tenemos el DERECHO de estar en todas partes. Claro que lo tenemos. TODOS.

Exponían que si habían blancos, no se sentirían con la libertad de expresarse libremente ya que temían agresiones racistas o comentarios fuera de tono «PORQUE UN ESPACIO SIN PERSONAS BLANCAS ES UN ESPACIO SEGURO«. ¿Perdona? O sea que combaten el racismo con más racismo, apartando a la gente que no es de su raza. Y sí, es racismo, y lo digo yo que soy blanca porque no hace falta haber sido una persona racializada para saber lo que es el racismo (aunque te intenten convencer de que sí). El racismo es el desprecio, odio o exclusión hacia personas solamente por su raza. Según don Google el racismo es :

«Ideología que defiende la superioridad de una raza frente a las demás y la necesidad de mantenerla aislada o separada del resto dentro de una comunidad o un país». 
Justamente lo que estas personas quieren hacer.
Ahora que por fin, después de años de lucha de sus ancestros por la igualdad de derechos y la igualdad entre las personas, vienen ellos, y hacen todo lo contrario. No tiene ningún sentido por más que te lo intenten explicar a solas tomando una tacita de café. El racismo, racismo es.
No voy a ser tan embustera de decir que estoy casi segura que cualquier persona no blanca que vive en países donde la hegemonía es blanca hayan podido sufrir racismo. Pongo la mano en el fuego de que sí, pero por fin, ahora que todos somos contemplados igual ante la ley y poseemos los mismos derechos, obligaciones y privilegios y que el acoso hacia las personas está penalizado ¿qué hacen segregando a la población? ¿Por qué ahora se agrupan intentando marginar a los blancos? ¿Por qué hacen lo que ellos tuvieron que padecer?
Una parte de mí cuando leyó las acusaciones se preguntó: Vaya, si el hombre blanco es tan opresor, si los blancos suponemos un peligro tan extremo para estas personas ¿qué hacen que no van a sus países de origen donde la hegemonía es negra? ¿Por qué hacen uso de instituciones donde mayoritariamente trabaja gente blanca (policía, bomberos, sanidad…) si somos tan peligrosos? Es lo que hace la gente cuando está en una situación de peligro permanente, ¿o no es así?, ¿cuántos exiliados hay en el mundo por estas cuestiones? He de decir que con eso de la posverdad temo que este fragmento se saque de contexto.
Verdaderamente, meter en el saco a todas las personas de raza negra como defensoras de estas ideas es un craso error, quiero hacer especial énfasis en esto, pero también quiero subrayar que es un error tan grande y tan discriminatorio como meter a todos los blancos en el mismo saco llamándonos «gente peligrosa». Nuevamente nos acostumbramos a los insultos cada vez con más facilidad, primero nos acostumbramos a «racistas», «después a gente peligrosa»…¿qué será lo siguiente?, ¿que los blancos somos todos asesinos en serie?, no me extrañaría con el abuso de la exageración por parte de esta gente y sus acólitos.
Como reflexión, pensemos en que este tipo de comportamientos discriminatorios están alentando a la parte más antagónica, y reavivando a la gente blanca que sí es racista y no queremos que empiecen a joder con el odio hacia lo no-blanco, no otra vez. Y
Eso es algo que las personas pacíficas no queremos ver.
Que si hacemos una comparativa, una cosa es el derecho de admisión, por ejemplo si vas a una convención científica o en una reunión de abogados sin acreditación, porque o no has sido invitado o porque careces de cualificación, o querer operar a alguien a corazón abierto sin haber estudiado para ello…pero otra cosa muy distinta es que a día de hoy se pretenda volver a marginar a las personas por su color de piel. O por su inclinación sexual. O por su clase social. En definitiva, por cosas que el individuo no ha escogido al nacer. Es un retroceso que no podemos permitir, ni siquiera si viene ahora de la parte que lo sufrió. Se ha derramado demasiada sangre y han caído demasiadas lágrimas para como empezar a ver retazos de ello.
Si queremos dejar de ser racistas, no lo combatamos con más racismo, sino con la hermandad entre personas, independientemente de nuestra condición.
Y tú, si no eres racista, por favor, no consientas o justifiques que te llamen racista porque les dé la real gana.
 
SOMOS UNA SOLA RAZA.

 

lakristo

Alienada, y apolítica. Madre. Nunca apoyaré los pensamientos rígidos, y como nunca he hecho, callaré ante lo que me parece injusto. Podemos evolucionar. Podemos cambiar de opiniones. Podemos permitirnos el lujo de disentir. El sentido del humor es importante ¿y ahora?, más que nunca. Y me gusta el rock.

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