Vamos a intentar contextualizar un poco, un poco nada más, lo que han sufrido los guardias civiles en Ceuta, contra una fuerza 25 veces superior y sin la posibilidad de defenderse ni con pelotas de goma.

 

Sprays lanzallamas: Parece evidente el riesgo de enfrentarse a esto con una gorra y en mangas de camisa.

 

Cal viva: El mecanismo de quemar la piel de un álcali, la cal viva, es peor que los ácidos. No sólo destruyen las capas de la piel, sino las de grasa subcutánea. No es casualidad que el ataque sea con cal viva y no con ácido.

 

La reacción de la cal viva al unirse al agua es potentemente exotérmica. Recordemos que el cuerpo humano es mayoritariamente agua, máxime la piel, por lo que, como decía, no es casualidad que en este caso, completamente bélico, se use la cal viva. Una botella de plástico de 2 litros, cal viva, piedrecillas, arandelas, etc. Explosión + quemadura química + metralla. Todo esto en mangas de camisa, recordemos.

 

A todo esto -por si fuera poco- tenemos que sumarle las cizallas de metal que, no sólo cortan, también puedes golpear con ellas y el agente no puede responder; además de un largo etcétera de herramientas, cuya función no sólo era violar la valla ceutí -la frontera de España- sino la de agredir a los guardias civiles.

Para demostrar la premeditación del hecho bélico, tenemos las herramientas de autoprotección que los asaltantes llevaban. Protección facial, contra el calor de los lanzallamas y las salpicaduras químicas, y protección respiratoria contra los vapores abrasivos de la cal viva

 

Como hecho importante, también está el tema de las heces. Es de suponer que los asaltantes no se ponen a defecar in situ para arrojárselas a los miembros de la Guardia Civil. Un hecho a sumar a la premeditación. Entonces, ¿cuál es la intención de arrojar heces a otro humano, en un acto bélico de asalto? Esas heces se traen preparadas, con lo cual, el desarrollo bacteriano posterior a la defecación está amplificado, cuanto menos. Eso sin valorar que han podido ser escogidas de entre un grupo específico de individuos con enfermedades infecto-contagiosas. Fuera como fuere, la intención es la del ataque biológico con toda claridad, esperando como resultado desde una diarrea hasta tuberculosis, sarampión, giardiasis, hepatitis A, hepatitis E, disentería, fiebre tifoidea, infección por vibrio parahaemolyticus, poliomielitis, cólera…

 

Si a todo esto que denota premeditación y acto bélico en si mismo, le unimos ya no sólo la orden de no tocar al asaltante, sino la falta de medios de la guardia civil, tenemos la tormenta perfecta.

Así, todas las evidencias nos llevan a un campo de batalla en el cual, unos miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado -los que nos protegen- armados solamente con una gorra, un uniforme simple y muchas (afortunadamente) ganas, nos han defendido de una fuerza al menos 25 veces superior, siendo dicha fuerza aproximadamente equivalente, podríamos decir, igual a dos cohortes (por número, disposición, tácticas y tipología de armas). Queda acreditado que los asaltantes tenían medios y formación de guerrillas, y que el ataque ha sido una ofensiva con armas químicas y biológicas, claramente.

Por todo ello: ¡GRACIAS!
Gracias a la Guardia Civil. Les deseo una pronta recuperación y decirles que no están sólos.

Libertad y Memes

Memes y Opiniones sobre la LIBERTAD.

Deja un comentario

Menú de cierre