Continuando con la segunda parte de por qué los Hombres huimos después de conquistar a las Mujeres, vamos a desgranar esos miedos que nos acechan.

2- Miedo al Rechazo, al Abandono y a la Traición.

Sí, Mujeres. Los Hombres también nos hemos sentido rechazados, abandonados y traicionados alguna o varias veces en nuestra vida. Y sabemos lo duro, doloroso e insoportable que puede llegar a ser sentirse así de nuevo, sobre todo para el Ego, tanto masculino como femenino. Por eso, a veces, no siempre, algunos Hombres prefieren rechazar, abandonar y traicionar antes de que se lo hagan a ellos. Es cuestión de supervivencia. Si sentimos que esa Mujer está llamando a nuestro Corazón y que puede atravesarlo sin problema hasta llegar a nuestra Alma, nos cerramos, es decir, nos protegemos. No queremos volver a sufrir y en el fondo de todo Hombre Herido que todavía no ha sanado su Corazón, sabemos lo frágiles, débiles y vulnerables que podemos llegar a ser. Sólo nosotros conocemos nuestras sombras y defectos, y tenemos la sensación de que si os dejamos entrar en nuestra intimidad más profunda, descubriréis que ese Hombre fornido, seguro de sí mismo, alegre, divertido, fuerte y extrovertido, esconde un gran secreto: tiene miedos, baja autoestima, inseguridades y una carencia brutal de Amor propio.

3- Miedo al Apego y a la Dependencia Emocional.

Este miedo es común tanto en Hombres como en Mujeres. Los Seres Humanos, como Animales Gregarios que somos, necesitamos relacionarnos con nuestros semejantes para sobrevivir, o al menos así estamos programados a nivel genético en nuestro ADN, es decir, en nuestro subconsciente pues, aunque hoy en día se pueda vivir perfectamente en completa Soledad, hay algo muy profundo, instintivo y ancestral que nos empuja a relacionarnos para no sentirnos rechazados, excluidos, aislados, solos. Y ese algo son nuestras Memorias Celulares, las cuales “recuerdan” que hace cientos de miles de años, la Soledad, el estar separado, apartado, alejado de la tribu, de la manada, significaba una muerte garantizada. En estos ciento y pico mil años de edad que tenemos los Homo Sapiens (aunque los últimos hallazgos arqueológicos datan nuestra edad en 300.000 años), los Seres Humanos no hemos evolucionado nada. Sí, hemos adquirido una gran cantidad de conocimientos y hemos hecho grandes descubrimientos y avances tecnológicos, pero seguimos destruyendo la Naturaleza, nuestro Hogar, extinguiendo a más de 150 especies de Animales cada día (asesinando a más 250.000 millones de Animales cada año para consumo humano), y matándonos entre nosotros en una guerra interminable entre hermanas y hermanos. Por tanto, nuestra parte más Animal, Instintiva y Primitiva tanto en Hombres como en Mujeres sigue tan despierta como hace cientos de miles de años, aunque en algunas personas es más evidente que en otras, claro. Y siguiendo con el hilo conductor de este punto, como decía, los Seres Humanos nos hemos vuelto emocionalmente dependientes y apegados de las personas que amamos, de las cuales nos sentimos enamorados o por las que simplemente sentimos una gran estima y consideración porque tenemos miedo a estar solos. O lo que es lo mismo: tenemos miedo a nuestra propia compañía. En este contexto, muchos Hombres tienen miedo de generar ese apego y dependencia emocional en la otra persona. Y con las nuevas tecnologías y la facilidad de comunicación que nos ofrece el mundo virtual para relacionarnos a cualquier hora y casi desde cualquier punto del planeta, el apego y la dependencia emocional se han virilizado en el Corazón de los Seres Humanos. Muchas personas se agobian y aborrecen profundamente el estar conectadas a todas horas y con todo el mundo mediante el móvil y las redes sociales. Y es por eso, por ese miedo al apego y a la dependencia emocional (y virtual), por la que muchos Hombres aparentemente se cierran y huyen de la comunicación, o mejor dicho, de la mensajería instantánea, que es la comunicación moderna de hoy en día. Incluso me atrevería a decir que quizás sea más un miedo al apego y la dependencia virtual que emocional. Ahí lo dejo.

4- Miedo a Perder el Control.

En general, no todos, los Hombres somos muy cobardes para afrontar ese huracán, tsunami, terremoto y volcán que puede provocarnos una Mujer, ya que tememos perder el control, nuestro Yo, nuestro Ego: esa falsa seguridad y confort que creemos que sentimos. Cuando un Hombre se entrega en Mente, Cuerpo, Corazón y Espíritu a una Mujer, en realidad puede llegar a sentirlo como una Ofrenda a la Diosa, como un Sacrificio de Amor a lo Divino, aunque de una manera totalmente inconsciente, claro. En ese momento, nuestra atención, intención, pensamientos, acciones, emociones y sentimientos pasan a ser propiedad de la Mujer, no exagero. Nos volvemos obsesivos con la Mujer que amamos y se apodera de todo cuanto somos y sentimos. Un Hombre que no haya trabajado su fortaleza interior, la seguridad en sí mismo, el Amor propio, la autoestima, la dignidad, etc, puede perder el control y deshacerse por completo en la Mujer que ama, perdiéndose a sí mismo. A veces, simplemente, no nos sentimos preparados para semejante entrega.

5- Miedo a No Dar la Talla.

El miedo a no dar la talla está intrínsecamente relacionado con el segundo miedo. Nos han metido tanto en la cabeza cómo se supone que ha de ser un Hombre de Verdad, que ya no sabemos ni quiénes somos, y lo que es un peor, adoptamos un estereotipo de macho-pecho-peludo dominante que en realidad no encaja con nuestra auténtica forma de ser y sentir. Adoptamos un rol, un personaje, un estereotipo socialmente aceptado. Y tememos que, si se adentran en nosotros, puedan descubrir que no somos como aparentamos, que somos mucho más frágiles y vulnerables de lo que parecemos. Creemos que si descubren nuestra verdadera identidad nos rechazarán, nos abandonarán, nos traicionarán, nos humillarán. Y el Ego Masculino ejerce mucho poder sobre nosotros.

6- Miedo a que se Juzgue y Cuestione nuestra Hombría.

Muchos Hombres piensan que su masculinidad depende de su falo, de su sexualidad, de su “follabilidad”. Algunos Hombres inseguros de sí mismos y con poca autoestima, enfocan todos sus recursos en su físico y sex appeal. Al atraer sexualmente a las Mujeres, tienen la falsa sensación de superioridad frente a otros Hombres. Y de esta manera se sienten más seguros de sí mismos, alimentando su ego aunque no su Amor propio ni su Dignidad. Muchos Hombres han crecido con la idea terriblemente equivocada de que la Mujer es un objeto sexual, de que cuantas más Mujeres se acuesten con él, más Hombre es, y de que cuanto más bruto sea en la cama, más Macho es. La mayoría de los Hombres se han empapado del porno como la única “educación sexual” que han conocido, donde las Mujeres son, en la mayoría de los casos, vejadas y sometidas por el Hombre. De esta manera, muchos Hombres creen que a la Mujer hay que fornicarla duramente como símbolo de superioridad masculina (lo sé, es asqueroso, terrible y denigrante, pero es la tediosa realidad que debemos empezar a encarar si queremos cambiarla), lo que en ellos genera, de nuevo, miedo a no dar la talla, es decir, a que su pene sea percibido como pequeño, a que no sean lo suficientemente duros emocionalmente y machotes, a que tengan poco aguante en las Artes Amatorias, etc, etc, etc. En resumen, se podría decir que muchos Hombres creen que el Macho Ibérico es el ejemplo a seguir, el prototipo de Hombre ideal, el único referente masculino que han conocido en su vida. Y con esta perspectiva neandertal sobre la Masculinidad, cualquiera puede imaginar lo abocadas al fracaso que están las relaciones entre Hombres y Mujeres. Triste pero cierto.

7- Miedo al Compromiso.

Seguramente sea éste el miedo más extendido entre los Hombres. ¿Cuántas veces ha ocurrido esto? Mujer conoce a Hombre, Hombre le entrega todo su Corazón y toda su Alma, ríen, lloran, se abrazan, acarician y besan con tanta ternura, sensibilidad, delicadeza y complicidad, que sienten que se aman… Llegan a una intimidad tan profunda y a una conexión tan elevada, que ambos se sienten enamorados. Miradas cómplices, sonrisas sinceras, dulzura aterciopelada, sentimientos de pertenencia, de entrega, de apertura, de confianza… Y, de pronto… ¡plof! El castillo de naipes se derrumba y llega el triste final del Cuento de
Hadas. ¿Por qué? ¿Por qué ocurre este aciago desenlace si ambos se aman y se sienten tan a gusto y cómodos el uno con el otro?

Como decía en la primera parte del artículo, los Hombres sentimos un gran apego hacia la Libertad y recelamos mucho de entregarla. Para nosotros, la Libertad no significa, como muchas pensáis, Libertad Sexual. No, no se trata de eso. Se trata de que los Hombres necesitamos, como vosotras, sentirnos soberanos de nuestra propia vida. Y sin querer generalizar, claro, muchos Hombres sienten que, cuando se entregan plenamente, Cuerpo, Corazón y Espíritu a una Mujer, ella pasa a ser la controladora, gestora y manipuladora de su vida, es decir, de la vida del Hombre. Siempre hablando en términos generales aunque nunca haya que generalizar, claro, la Mujer tiende a controlar y manipular al Hombre, que en esta sociedad patriarcal en la que vivimos siempre se ha sentido libre de hacer lo que quiera y cuando quiera, cosa que la Mujer, en cambio, no ha sido así del todo.

Partiendo de la base de que la Mujer primero fue controlada por sus progenitores, luego por el adoctrinamiento que se ejerce en el Sistema Educativo (otro tema del qué hablar), por la televisión, la música, las modas, la sociedad, la cultura, la religión, la tradición, etc, la Mujer, cuando se vuelve soberana de sí misma, tiende a gobernar, sin querer y sin ser consciente de ello, la vida del Hombre que la acompaña. Este hecho tiene mucho que ver con las Heridas Femeninas de abuso de poder que el Hombre lleva ejerciendo sobre ellas desde hace cientos de miles de años. Al fin y al cabo, es lógico que, después de todas las canalladas que les hemos hecho y del estigma (justificado o no) que arrastramos los Hombres, desconfíen de nosotros y quieran controlarnos para no repetir patrones de engaño, traición e infravalorización, es decir, de las heridas que todavía no han sanado, aunque no es excusa ni justificación alguna para que lo hagan, claro, ni es así en todos los casos, obvio. Por otra parte, como decía en el punto 3, el Hombre que no se ha empoderado y trabajado a sí mismo es mucho más susceptible de dejarse arrastrar por la indomable Corriente del Amor y perderse en su Compañera de Vida, convirtiéndose en un Hombre manipulable, sometido y controlado por la Mujer (aplíquese también al revés). De ahí, también, el miedo al Compromiso y a perder la Libertad.

La Libertad es para los Hombres lo que el Amor es para las Mujeres. Y, paradójicamente, los Hombres sentimos que el tributo que nos exigen las Mujeres a cambio de su Amor es nuestra propia Libertad, sin comprender que el Amor sólo puede crecer y madurar si se basa en la liberación mutua, mientras que los apegos y las dependencias emocionales de todo tipo se basan en el miedo, que es justo lo contrario del Amor y la Libertad. ¿Se entiende? Una persona, sea Hombre o Mujer, jamás podrá amar de verdad si no se siente libre para hacerlo. La Libertad es el alimento del Amor mientras que el apego y la dependencia son el alimento del miedo, destructor del Amor y la Libertad. Paradójico, ¿verdad?

Como veis, Mujeres, cada Hombre es un mundo y tiene mucho trabajo interior que realizar por delante. Sin embargo, no toda la responsabilidad es de los Hombres, ya que hoy en día están cambiando las tornas y muchas Mujeres están adoptando el rol de Lomo Plateado como forma de rebeldía contra el patriarcado. Pero no se puede combatir el machismo discriminando a los Hombres ni se puede dejar de estar sometida sometiendo al otro como tampoco se puede empoderar desapoderando al otro ni se puede hacer más fuerte masculinizándose y ni mucho menos despreciando a los Hombres o desconfiando de ellos simplemente por el hecho de ser Hombres. Las Mujeres también tenéis que trabajaros vuestra Feminidad, vuestros miedos, inseguridades, heridas, apegos, carencias y dependencias emocionales. Y es responsabilidad de todos y de todas que sanemos nuestras heridas, nos liberemos, recuperemos nuestro poder personal desde las raíces y logremos entendernos y respetarnos.
Porque a vosotras jamás os amaremos de verdad mientras sigáis teniendo miedo a la Libertad y nosotros jamás amaremos de verdad mientras sigamos teniendo miedo al Amor.

Y, ya para terminar, insisto en esto: ningún Hombre es igual a otro como ninguna Mujer es igual a otra. Cada persona es un mundo en sí mismo con sus propios procesos, ritmos, creencias, patrones, programaciones mentales, culturales y temporales, y cada quien tiene sus propias heridas, traumas, carencias, idealizaciones, expectativas, miedos, inseguridades y una larga amalgama de características personales e individuales que nos hacen únicos y especiales, Hombres y Mujeres. Por tanto, habrán Hombres que no se sientan para nada identificados con estas palabras, habrán otros que se sentirán del todo identificados y otros tantos que ni fu ni fa. Bien. Del mismo modo, habrán Mujeres que se sentirán identificadas con muchos de estos miedos y otras tantas se sentirán identificadas con la Mujer Víctima del Hombre y con el Hombre Víctima de la Mujer. Y muchos Hombres y Mujeres ni siquiera se habrán planteado jamás estas palabras. Por eso es tan necesario hablar de esto públicamente y generar este debate interno. Porque según nuestro proceso personal, momento de vida, lecciones que aprender, consciencia,sensibilidad, etc, todos y todas hemos sido, somos y seremos cazados y cazadores, perpetrados y perpetradores, víctimas y victimarios, y lo seguiremos siendo mientras sigamos luchando entre nosotras y nosotros por no atrevamos a abrirnos y ser honestos, claros, comprensivos y respetuosos con nosotras y nosotros mismos para poder serlo también con las personas con las que nos relacionamos porque, ante todo, somos Humanos con nuestras imperfecciones, y el Hombre y la Mujer perfecta no existen. Pero sí existe el Amor independientemente de todas las proyecciones que hagamos, y ese Amor Verdadero sólo podremos hallarlo en nuestro Corazón. Por eso este artículo no trata de homogeneizar la visión del Hombre ni la de la Mujer y sí trata de visibilizar un tema tabú que nos está perjudicando a todos y todas y que necesita ser reflexionado, comprendido y sanado de una vez por todas. Y si hablo de los miedos del Hombre y no de la Mujer, que bien seguro también los tiene y los sufre igual que el Hombre, es porque, sencillamente, hablo del género que mejor conozco y que me corresponde: el mío propio.

Y, tú, Hombre, ¿te sientes identificado con alguno de estos miedos? ¿Conoces alguno más? Compártelo en los comentarios. Y para que os desarméis y os atreváis a mostraros poderosamente y Corazón vulnerables, voy a mencionar cuáles son mis miedos, que no son más que heridas aún por sanar o aspectos propios que aceptar: 1, 3 y 7… Aunque también pasé por los miedos 2 y 4. ¿Y qué? ¡Estoy aquí! ¿Me veis? ¡No ha sido tan difícil! No me han salido tetas ni se me ha caído la verga por mostrar mis miedos y vulnerabilidades. ¿Os animáis a hacer lo mismo con vuestras Parejas, Amigas y Amantes, Hombres?

Con Amor, Gratitud y Respeto, Nayum al-Masir.

Nota: Todo cuanto he expresado y manifestado en este artículo se ha basado en una profunda reflexión e
introspección interior unidas a largas y acaloradas conversaciones tanto con Hombres como con Mujeres
durante años. El resto: simple análisis (equivocado o no) y observación de la Naturaleza Humana.
18:50
19 de Enero del 2018

Nayum Al-Masir

Soy un ser espiritual, humano y animal. Loco sensible e insumiso. Divergente profundo y transgresor. Poeta rebelde y discordante que no se somete a fundamentalismos ni dogmatismos de ninguna clase.

Esta entrada tiene 10 comentarios

  1. Dios mio Nayum!!!, espero que en este caso esto no este basado sólo en tu experiencia personal y toda esta cantidad de miedos se deban a las aportaciones de muchas y diversas personas, por que es terrorífico y abrumador … de verdad, que con tanto miedo no se puede vivir ni por supuesto amar …
    Ya decía mi abuela que pensar tanto es muy malo , y cierto que es… yo solo puedo decir que la vida te ofrece oportunidades y regalos , cada persona que te encuentras “casualmente”, de esas maneras “extrañas”, “peculiares” en la vida, en la cola del supermercado, paseando al perro en el parque, ó tropezando en la calle … ( no en el facebook, isntagram o en badoo… como se lleva ahora, esto no son encuentros, son búsquedas…), son encuentros “casuales” que una persona mínimamente sensible sabe discernir que es un regalo de la vida… yo a partir de estas situaciones mágicas dejo de pensar y me dejo llevar… me autoconsidero kamikace del amor… yo no es que fluya es que si es necesario voy a la deriva y ya salvaré el culo como pueda…pero por lo menos he vivido la vida con intensidad y me llevo una experiencia enriquecedora.
    Creo que las conexiones especiales se dan tan poco en esta vida, que hay que saber identificarles y vivirlas…y yo no desaprovecho ni una … es un delito!!!!.
    Otra cita, ya de paso: “No amar por temor a sufrir es como no vivir por temor a morir”.
    Un abrazo y un beso con amor y sin miedo…

    1. Nayum al-Masir

      Hola Luz. Gracias por comentar. Claro que no sólo se basa en experiencias personales sino que también se basa en conversaciones con todo tipo de Hombres y Mujeres. Como decía al final del artículo, para escribir estas palabras he pasado largos y profundos estados de instrospección y reflexión interior. Esto no es resultado de comerme la cabeza un día y vomitarlo todo sin filtros. Es el resultado de años de análisis y observación.

      Obviamente, cuando aparece esa persona especial que te toca íntimamente y Corazón, no estás pensando en todo esto. No piensas. Sólo te dejas llevar. Pero a un nivel inconsciente, el Hombre Herido y la Mujer Herida están sintiendo sus propios miedos, sean éstos o sean otros. Y lo que ocurre en estos casos es que el Corazón se cierra de manera involuntaria. Un Corazón cerrado o malherido no permite que fluya el Amor de una manera expansiva y arrolladora: hay barreras, escudos, capas, corazas y protecciones… Si tú tienes la capacidad de saltar por encima de los miedos, si es que los tienes, eres muy afortunada, pero no todo el mundo tiene esa capacidad. Cada persona es hija de su padre y de su madre. Cada quien tiene su propia forma de ser, de sentir y de actuar frente a los retos que se presenten. Y cada quien hace lo que puede y sabe hacer.

      A pesar de tener algunos de esos miedos que menciono, yo también me lanzo a la aventura, precisamente porque soy consciente de esos miedos y no quiero que limiten mi vida y mis experiencias vitales. Para mí es un reto superar aquello que me ata y no me deja libre, y los miedos son la mayor jaula de todas.

      Un abrazo y gracias. Te dejo con otra cita:

      -Maestro, dime, ¿qué es el Amor?- Preguntó el Discípulo.
      -La ausencia total de temor- Respondió el Maestro.
      -¿Y qué es a lo más tememos?- Preguntó de nuevo el Discípulo.
      -Al Amor- Sentenció el Maestro.

  2. Menudo que esta teniendo esta temática, se ve que a la gente en el fondo le interesa el genero opuesto, 😉 Enhorabuena Nayum!

  3. Menudo que exitazo esta teniendo esta temática, se ve que a la gente en el fondo le interesa el genero opuesto, ? Enhorabuena Nayum!

    1. Nayum al-Masir

      Gracias hermano. Las Relaciones Humanas siguen siendo un Gran Misterio para la mayoría de nosotros y nosotras. Y es un tema polémico porque sigue siendo un tema tabú. Nos da miedo hablar de estas cosas abiertamente y Corazón. Por eso, es más necesario que nunca que nos paremos a reflexionar estas cuestiones y nos atrevamos a compartir lo que pensamos y sentimos al respecto. Sólo así podremos entendernos y respetarnos entre todos y todas.

      ¡Un gran abrazo!

  4. Me gusta tu claridad en el tema y el como lo expresas… me agrada leer sobre el mundo interno masculino. gracias por escribir este artículo.

    1. Nayum al-Masir

      Muchas gracias, Macarena. Gracias por valorarlo.

  5. me gusta mucho el tono del articulo muy neutro. y divertido a la vez. claro y directo. pues todo lo q aho sale es asi. y como dices es tabu porqur todos saben de esto peto nadie lo habla. y se extiende de muchas formas. no solo abarca las relaciones de pareja si no tambien la vida familiar y comunitaria. las estructuras ancestrales de supervivencia son muy fuertes. pero burno ya esta…es tiempo de crecer y aprender a abrirnos y dejar de temer a lo inevitable…la vida. saludos!

  6. me gusta mucho el tono del articulo muy neutro. y divertido a la vez. claro y directo. pues todo lo q ahi sale es asi. y como dices es tabú porque todos saben de esto pero nadie lo habla…. y se extiende de muchas formas. no solo abarca las relaciones de pareja si no tambien la vida familiar y comunitaria. las estructuras ancestrales de supervivencia son muy fuertes. pero bueno ya esta…es tiempo de crecer y aprender a abrirnos y dejar de temer a lo inevitable…la vida. saludos!

  7. Como mujer, terapeuta de pareja, amante de la introspección y de la naturaleza humana y no humana: te felicito.
    Sólo siendo consciente de esos miedos se es capaz de andar sobre ellos.
    Gracias por los dos artículos y también por la entrevista telefónica en radio que hiciste para Habitando el Vacío, con mi amiga Irene Poza: muy interesante.
    Feliz autoencientro😘

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