¿A qué Mujer no le ha ocurrido que, después de toda esa danza hiperbólica y desenfrenada de apareamiento, de halagos, de atenciones y detalles exquisitos, una vez el Hombre ha conseguido su objetivo, éste se cierra o, en el peor de los casos, huye y desaparece? Sólo existe una respuesta a esta cuestión que no sólo se plantean las Mujeres. Nosotros, como Hombres, también nos lo preguntamos constantemente. Y la respuesta es: MIEDO. Pero vamos a profundizar más en este aspecto, ya que existen diferentes causas para que se despierte el archienemigo del Amor y la Libertad.

Los Seres Humanos nos movemos principalmente por una serie de impulsos y estímulos que se accionan gracias a las hormonas, los neurotransmisores y las feromonas.

En nuestro caso, nosotros destilamos una gran cantidad de hormona masculina llamada testosterona y, entre muchas otras cosas, esta hormona nos vuelve primitivos por mucha consciencia y sensibilidad que tengamos. Dicho de otra manera: existe una parte muy instintiva y ancestral en los Machos que nos empuja a conquistar a las Hembras para mantener el linaje de la estirpe, de la tribu, de la manada. Y esto, obviamente, ocurre a un nivel inconsciente. Lo único que sabemos es que sentimos un impulso irracional por conocer a esa persona, llegar hasta ella en lo más íntimo, seducirla y conquistarla para, finalmente, hacerla “nuestra presa” y procrear. Lo remarco entre comillas porque, por muy doloroso que sea admitirlo, es lo que ocurre en nuestro organismo a nivel instintivo: desprendemos miles de millones de feromonas, sacamos pecho y nuestra mejor sonrisa y comenzamos la Danza del Apareamiento a ver quién la tiene más larga, perdón, a ver quién es más guapo, más fuerte, más alto, más listo, más todo. En la Naturaleza, los Machos compiten entre sí para tratar de conquistar a la Hembra. Y por mucho que la Humanidad haya tratado de desmarcarse de los Animales y de la Naturaleza, es lo que somos: Animales Humanos con una Naturaleza Instintiva. Sólo que nosotros confundimos el instinto procreador con deseo y atracción sexual, que a su vez confundimos con el Amor. Lo cual, obviamente, no es excusa ni nos da derecho ni vía libre para comportarnos como primates, faltaría más.

Ahora bien, ¿qué pasa cuando la Mujer, confiada, abre su Corazón y su Alma y se entrega a su Príncipe Azul? Que, simple y llanamente, el Hombre se convierte en un sapo insensible y desagradable (Sí, sí. Los Cuentos de Hadas son simples metáforas para explicar de una manera ornamental lo que ocurre en realidad). Y esto puede ocurrir por varias razones. Vamos a tratar de explicarlas, aunque hoy sólo me centraré en una:

1- Miedo a herir y/o decepcionar a la Mujer.
Aunque muchas no lo crean, los Hombres también tenemos emociones, sentimientos y sensaciones, y deseamos encontrar a nuestra Pareja perfecta. Y en esa búsqueda de nuestra Princesa experimentamos con diferentes personas, ¿o es que acaso vosotras no hacéis lo mismo y experimentáis con diferentes Hombres hasta que encontráis a vuestro Príncipe? Sin embargo, en ese afán, en ese anhelo, en ese deseo de encontrar a nuestro complemento perfecto, cuando al fin nos vuelve la sangre al cerebro -porque, reconozcámoslo, la sangre se nos va a otra parte y no es una metáfora, es la realidad-, dejamos de comportarnos como Animales Primitivos y empezamos a pensar y sentir con claridad como Animales Sentipensantes que somos. Y es entonces cuando nos damos cuenta de que ella tampoco es nuestra “Princesa Encantada”. Después del subidón de neurotransmisores tales como la Oxitocina (Amor, Placer, Euforia…), Serotonina (Líbido, Calor, Alegría…) y Dopamina (Inhibición, Deseo, Recompensa…), viene el bajón y vemos la realidad sin adornos, garantizado. Así que, los Hombres, conscientes de que hemos mancillado la Sacralidad de las Mujeres, de pronto nos damos cuenta de que no es perfecta y que no está hecha para nosotros, nos asustamos porque pensamos que ella espera algo que no podemos ofrecerle y nos cerramos, huimos, nos retiramos porque tenemos miedo de que se enganche más y le hagamos todavía más daño. Ya la hemos cagado… otra vez. Y como los Hombres arrastramos el estigma del perpetrador, del insensible y del cazador, cuando nos cerramos de manera INVOLUNTARIA, la Mujer arremete con dureza contra nosotros y nos sentimos terriblemente culpables, haciendo que se nos cierre todavía más el Corazón y alejándonos más si cabe. Es decir, en vez de respetar el espacio, la tranquilidad, la soledad y el silencio que necesitamos para ordenar nuestras emociones, pensamientos, sentimientos y sensaciones, nos acusan, nos atacan, nos gritan, patalean y acribillan a llamadas y mensajes. ¿Pero es que no os dais cuenta de que comportándoos de esa manera estáis logrando justo lo contrario a lo que os proponéis? ¿Que nos agobiáis, estresáis y saturáis a unos niveles difíciles de soportar? Así no vais a conseguir que nos abramos y
acerquemos más a vosotras, os lo garantizo. Tenéis que aprender a respetar los ritmos y procesos de los Hombres sin agobiarles. Es un consejo. Más de la mitad de las parejas seguirían juntas o comenzarían una Relación si no fuera por la falta de respeto a los tiempos y procesos de cada parte. Porque, a veces, los Hombres sí que hemos visto en ella a la Mujer con la que queremos pasar el resto de nuestros días, pero necesitamos tiempo para reflexionar, sentir, ordenar y asimilar todo lo que nos ha removido darnos cuenta de que hemos encontrado a la persona correcta.
Este hecho es aún más agravante cuando creemos que ella nos quiere en su vida para el resto de nuestros días. Veréis. Los Hombres, en general, sentimos, irónicamente, un gran apego hacia la Libertad y recelamos mucho de entregársela a la Mujer que no nos haga sentir plenamente, Corazón, Cuerpo y Espíritu convencidos de que es Ella, la Diosa, y no otra, la Mujer… con la que queremos pasar el resto de nuestros días. Creemos que, en el momento en que nos atemos a una Mujer, se terminarán nuestros días de gloria, de aventuras, de viajes, amigos, juergas y armonía.

 

En fin, creemos que dejaremos de ser nosotros mismos y que a partir de ese momento nos convertiremos en una extremidad más de ellas.

Muchas Mujeres, aun cuando no son conscientes de ello, ven a los Hombres como meros trofeos a quienes cazar (sí, ellas también cazan), cortar la cabeza, colgar en la pared del salón y presumir de su presa. Y cuando sentimos el frío acero de la espada que está diestra para cortar nuestras alas y meternos en una jaula (así es cómo nos sentimos), tratamos de escapar como sea.

 

Y si toda esta amalgama de causas y efectos, acciones y reacciones no fueran suficientes, cuando aparece el Amor puro y sincero de la Mujer hacia el Hombre pero no de una manera recíproca, entonces la cosa se complica todavía más:

Vemos en sus ojos la luz brillante del Amor y del enamoramiento, y, a través de su mirada, podemos percibir todas sus ilusiones, sueños y deseos para con nosotros. De pronto, sentimos la sombra de la cuerda que nos quieren echar encima, el peso del apego, de la expectativa, de la dependencia, de la presión y la pretensión, del amarre y la idealización… y nos ahogamos, nos asfixiamos, nos acojonamos.

Sentimos tanto miedo de decepcionar a la Mujer, a que nos vean tan frágiles y vulnerables, a ver sus ojos llenos de lágrimas y que comiencen a sollozar porque la hemos decepcionado que, simplemente, a veces somos incapaces de soportarlo y salimos corriendo para no afrontar la triste realidad. Porque no existe cosa más traumática y dolorosa para un Hombre que ver llorar a una Mujer, os lo aseguro.

Os voy a contar un secreto: todos los Hombres, sin excepción, sentimos en nuestro fuero interno un profundo deber de protegeros, no porque pensemos que no os valéis por vosotras mismas sino por admiración y sentimiento nato de protección. Algunos somos más conscientes que otros pero, en realidad, todos sentimos ese deber con la Mujer de una manera instintiva, de nuevo, para garantizar la perpetuación de la especie. En una manada de cualquier especie de Animales, las Hembras y los cachorros son lo más importante. Y cuando caemos en la cuenta de que el perpetrador, el agresor, el demoledor, el hiriente, el cabrón de quien hay que protegerla es de uno mismo, se nos cae el Alma al suelo y se nos cierra el Corazón ipso facto. ¡Pum! Que lluevan los dramas… Ésa es la triste y desgarradora realidad de los Hombres que aman a las Mujeres pero cierran su Corazón.

Obviamente, siempre existen matices en cuanto al miedo de herir a la Mujer y cada Hombre es un mundo como cada Mujer también lo es. Y las historias varían entre sí. Pero, a grandes rasgos, en resumen, en general, esto es lo que ocurre principalmente cuando un Hombre ha conquistado a la Mujer equivocada, ¿o será al revés?

En mi próxima entrada de blog os revelaré el resto de miedos que nos acechan cuando hemos conquistado
a las Mujeres.
Con Amor, Gratitud y Respeto, Nayum al-Masir.

01:50
19 de Enero del 2018

Aquí la segunda parte 

Nayum Al-Masir

Soy un ser espiritual, humano y animal. Loco sensible e insumiso. Divergente profundo y transgresor. Poeta rebelde y discordante que no se somete a fundamentalismos ni dogmatismos de ninguna clase.

Esta entrada tiene 26 comentarios

  1. En mi inmadurez siempre forazba las cosas para que me acabasen dejando jajjaja buen articulo!

    1. Nayum al-Masir

      ¡Gracias compadre! Y, ya sabes. Lo importante es participar 😉

  2. Cada persona es un mundo, es cierto que todos tenemos un corazón, pero también es cierto que a cada uno le late a diferente ritmo, todos tenemos ojos, pero no hay dos iris iguales en toda la especie humana. Con esta introducción quiero expresar que algunas cosas me han parecido interesantes pero muy distantes de mi, en otras me he sentido identificado y en otras para nada.
    Es muy inteligente escribir desde la propia experiencia, pero no tanto el pensar que todo el mundo, en esta caso hombres, se mueven con los mismos mecanismos. Cada persona es un mundo y cada pareja un sistema estelar binario y entre todos formamos un universo lleno de diversidad. Cada cultura, cada país, tiene sus diferentes matices, desde la cultura esquimal que al viajero que se le acoge en casa se le hace dormir con la mujer, no para que se la folle, sino como muestra de hospitalidad por ser el lugar más caliente del iglú, a algunos países en que los hombres pueden acabar a puñetazo limpio por que «le han mirado a la novia».
    El hombre ligón, lo que en castellano llamamos pica flor, este si que es el perfil de hombre que cuando ha seducido sale corriendo en busca de un nuevo reto, lo lleva en su cerebro, necesita esto para satisfacer algo de su personalidad, pero no todos los hombres somos unos picaflores (ligones).

    1. Nayum al-Masir

      Completamente de acuerdo contigo, Rafa. Gracias por exponer tu pensar y tu sentir. De hecho, en la segunda parte del artículo comento aspectos muy en sintonía a los que tú comentas. Te animo a estar atento a la próxima semana para cuando publiquen la segunda parte y puedas leerla. Estoy seguro de que te resultará interesante y, quizás, más objetiva que la primera parte.

      Un abrazo.

  3. esto es en broma no? vaya sarta de tópicos, tanto sobre los hombres como sobre las mujeres, Y si lo dices en serio, vaya vida más triste, basada en príncipes y princesas azules, mujeres histéricas y hombres primitivos

    1. Nayum al-Masir

      Hola Rex. Así es. Hablo de una manera típica y arquetípica porque es lo que todo el mundo conoce y reconoce en su fuero interno. Te animo a leer la segunda parte y a darte con un canto en los dientes. Sin acritud, de buen rollo 😉

      Un abrazo y gracias por opinar sobre mi vida sin conocerme.

  4. Totalmente de acuerdo contigo Rafa Mar…

    Yo soy mujer y me he relacionado con hombres que no huyen y yo sí… y me he sentido como aquí describen que se siente el hombre…. creo que no se trata tanto de género sino de muchas cosas más… y también del momento de tu vida, he sido ambas cosas… cazadora y también idealizante… también las he sido simultáneamente….

    No soy hombre entonces no puedo descartar la posibilidad de que esto que se describe pueda ser real para muchos hombres…. pero sí me parece que quien se identifique con esta parte del hombre que huye porque le da miedo o siente amenazada su libertad…. tiene que ver con un tema de no conocerse a sí mismo aún lo suficiente para sentirse en paz con lo que está decidiendo en tal o cual momento, de no tener claro lo que quiere y tenerle miedo a equivocarse… siempre hay posibilidad de decidir.

    1. Nayum al-Masir

      Completamente de acuerdo contigo, Ilse. Quien no se conoce a sí mismo no puede conocer a los demás, ya que todas y todos somos espejos y reflejos, y tanto el desconocimiento como el desconocido dan mucho miedo.

      Te animo a que leas la segunda parte del artículo para ampliar tus reflexiones. Creo que te gustará y estarás de acuerdo con lo que planteo.

      Un abrazo y gracias por dejarnos tu comentario.

  5. Me pasó exactamente lo mismo todo como está ahí, lo único diferente es que mi hombre huyó diciéndome que el probelmas era el , que yo era la mujer que soño pero no quería perder su libertad y prefería tiempo para estar solo, pero en todo ese tiempo ya tiene otras conquistas nuevas así que creo que más allá de su inseguridad y miedos su instinto de caza era más fuerte y su nivel de mentira infinito

    1. Nayum al-Masir

      Hola Ángela. Gracias por compartir tu experiencia y siento mucho que tuviera ese triste desenlace. No me cansaré de decir que cada persona es un mundo y que no se puede generalizar, aunque no haya más remedio que hacerlo si lo que se quiere es escribir sobre un tema genérico.

      Verás, existen Hombres de todo tipo. Hay Hombres Amantes de la Libertad y hay Hombres Amantes de la Libertad Sexual. Existen Hombres Cazadores y existen Hombres Recolectores. Hay Hombres Fieles e Infieles, Promiscuos y Tradicionales, Fuertes y Vulnerables, Valientes y Cobardes, y así hasta donde quieras, porque hay de todo en este mundo y hay un mundo para todo, quiero decir que, según el momento de nuestra vida, podemos ser de una manera o de otra de manera ilimitada hasta que nos encontramos o, tal vez, hasta que nos encuentran (nos echamos Pareja). Y seguramente ese Hombre ya no sea el mismo que conociste, o sí, pero los Seres Humanos pasamos de un estado a otro constantemente y variamos en nuestra forma de ser, pensar y actuar varias veces a lo largo de nuestra vida.

      Un abrazo.

  6. Me identifico plenamente con este artículo

    1. Nayum al-Masir

      Gracias por dejarnos tu comentario, Daniel.

      Un abrazo.

  7. Hola!!! me parto contigo Rex, pero la verdad que comparto tu opinión, el articulo no tiene desperdicio … mamma mia!! que manera de complicarse la vida tan absurda, con lo bonito que es fluir y lanzarse a la vida sin tantas comeduras de cabeza…
    Lo primero que partir de la idea de mujer/ hombre ideal , me recuerda al rollo Walt Dinsey, principe azul, alma gemela, bla, bla,bla…vaya premisa peligrosa, pero para que estás buscando una mujer perfecta, perfecta para qué???? cada persona que te encuentras es perfecta en ese instante, es justo lo que necesitas…mucha mente veo yo aqui, y poco fluir y poco corazón…
    Segundo, me encanta el consejo que das a las mujeres, pero yo te doy otro para ti, no te has parado a pensar que si tantas mujeres se sienten desilusionadas y te agobian desesperadamente, puede ser pq estás mandándoles un mensaje confuso… o no sé, tal vez eres irresistiblemente arrebatador…no sé, es solo un consejo, con amor, gratitud y respeto te lo digo, creo que debes hacer un poco de autocrítica.
    Y bueno el resto de articulo , pues bueno es de sobra conocido el típico perfil de persona que después de f*****, huye y desaparece. Para mi es muy sencillo. 1.- hay gente muy promiscua , que sólo busca eso, y sinceramente no creo que haya nada malo , siempre que se sea claro y coherente y no se dañe a la otra persona. 2.- que seas muy inseguro y efectivamente te comas la olla mogollón, pero claro, bastante tienes con lo que tienes… y lo que decía antes, es gente con el corazón bloqueado, que sólo se mueven en el plano mental, no son capaces de sentir , fluir ni amar. La verdad muy triste!!!!
    Yo en estos momentos estoy viviendo una relación totalmente loca, somos dos personas con un millón de diferencias, no somos perfectos él uno para el otro, hay una gran diferencia de edad, social y cultural. Entre él y yo hay un abismo, y los dos lo sabemos … pero no nos planteamos nada, sólo vivimos el presente, y solo puedo decirte que es lo único que tengo con él, el momento presente, nada más y no se como acabará, pero me da igual… Sabes lo que me conquistó??? su seguridad y su ausencia de miedo , eso es lo más excitante que hay en una persona.
    Bueno te dejo dos frases con mucho amor:
    -Pablo Picasso: «Usualmente la gente tiene miedo al amor, pq siempre le temen a las cosas que saben que los hará transformarse».
    -Santiago Alonso: Disfruta y vive intensamente la ilusión que provoca el amor, sea pasajero o permanente, no pienses demasiado, siente…»

    1. Nayum al-Masir

      ¡Hola Luz! Ante todo, gracias por expresarte abiertamente. Me alegra que estés viviendo con gratitud y presencia vuestra Relación. Pienso y siento que ésa es la manera sana de vivir y experimentar una Relación de Pareja. Enhorabuena.

      Déjame decirte que este artículo no habla de mí sino de los Hombres en general, aunque en la segunda parte del artículo, si llegas a leerlo, verás que matizo en varias ocasiones que no se puede generalizar. Pero… ¿cómo hablar de los Hombres en las Relaciones si no es de una manera genérica? He tratado de puntualizarlo lo máximo que he podido y sabido hacer. Por tanto, este artículo no trata de ser una biografía encubierta y ni mucho menos un manual para Mujeres sobre cómo somos los Hombres, ya que cada quien es hijo e hija de su padre y de su madre. Lo que he tratado de exponer aquí (con mayor o menor acierto), ha sido lo que todos y todas nos hemos planteado alguna o varias veces en la vida y lo que se comenta en petit comité entre amigos y amigas. Mi propósito es poner sobre la mesa un tema tabú y debatirlo abiertamente. Ése ha sido mi cometido en todo momento, nada más. Y si lo he hecho ha sido porque considero necesario abrir la puerta a esta reflexión interna y compartirla para que exista un mayor entendimiento y respeto entre Hombres y Mujeres. Lo de los Príncipes y Princesas, verás, es una manera sencilla y metafórica de expresar el «Ideal Romántico» que se oculta en nuestro subconsciente de forma arquetípica. Al expresar el Ideal Romántico con esta terminología tan básica e infantil, es mucho más fácil que todo el mundo lo entienda. Te sugiero que leas la segunda parte del artículo cuando salga a la luz. Quizás, así, tengas una visión más amplia para opinar sin juzgar o para juzgar a conciencia, quién sabe.

      Un abrazo y gracias por el consejo y las citas. Hace años que practico la honestidad y la autocrítica conmigo mismo para poder serlo con los demás, siempre desde el respeto.
      Carpe Diem, hermana.

  8. Hola Nayum,
    Primeramente gracias por tu artículo, se agradece mucho que un hombre hable con honestidad sobre lo que os pasa cuando os relacionáis con nosotras las mujeres. Ojalá más hombres se atrevieran a hablar sin tapujos sobre sus emociones,pues nuestra cultura patriarcal se encarga de que no lo hagáis desde que sois pequeños y esto con el tiempo os acaba pasando factura no sólo a vosotros sino a la sociedad entera.
    En segundo lugar, me parece interesante que hagas alusión al condicionamiento biológico de los hombres para entender su afán de conquista y protección, pero estaría genial que nos empujes con tus textos a superar esta fase y a entrar en un proceso de maduración en la que no nos conformemos con esta clase de explicaciones para justificar comportamientos «de macho alfa» o » fucker», ya que estos comportamientos suelen conllevar la humillación de la mujer en muchos sentidos.

    Espero leer la segunda parte pronto! 😉

    1. Nayum al-Masir

      Hola Tatiana.

      En primer lugar, muchas gracias por compartir tus pensares y sentires al respecto. Coincido contigo. Considero absolutamente necesario que Hombres y Mujeres nos ayudemos mutuamente y Corazón a conocernos y entendernos mejor para poder respetarnos de una manera sana y recíproca. Pero, como digo en la segunda parte del artículo, que no tardará publicarse, es un trabajo que debe empezar en nuestro interior. Es decir, reconciliarnos con nuestra Masculinidad y Feminidad, tanto Hombres como Mujeres. Sólo así terminará la lucha de género de la que todos y todas estamos más que hartos.

      Me alegra que el artículo te haya servido para entender un poco mejor a los Hombres. Sin embargo, no he pretendido en ningún momento justificar ciertos comportamientos y patrones sexistas que se dan principalmente en los Hombres pero que no hay que olvidar que también se dan en las Mujeres. En definitiva, ni Hombres ni Mujeres debemos consentir jamás que nos manipulen, humillen o pasen por encima. La Dignidad propia -que no es lo mismo que orgullo- pasa por respetarnos a nosotros y nostras mismas para hacernos respetar.

      Un abrazo y no te pierdas la segunda parte donde sigo desgranando miedos y ampliando la visión a este respecto.

  9. Pues a mi me ha servido de mucho tu artículo, para entender un poco mejor el proceder de algunos varones, para no generalizar. Estaré a la espera del siguiente capítulo.

  10. Hola , Muy interesante tu postura, sin embargo, yo soy del tipo de mujer que respeta mucho la libertad y espacio del otro, pues a mi me gusta que se me respete también, por lo tanto, mi experiencia , no es que tal vez sea miedo a dejar de ser libres , sino más bien porque hay hombres que son cazadores innatos, y creo que esa personalidad jamás va a cambiar, siempre fui afortunada de joven sin embargo al momento de casarme, sufri de infidelidades y muchas desilusiones hasta que finalmente me abandonaron por alguien más, sin haber sido yo una mujer obsesiva, ni celosa mucho menos controladora, sin embargo mi ex marido no era yo su primera sra, sino la segunda, y luego de que me dejo, se volvió a casar, es decir ya lleva 3 matrimonios a cuestas, lo que me hace pensar que luego de un tiempo cuando se aburra, volverá a cazar porque creo que hay hombres asi cazadores innatos. aunque no descarto que haya otros que tienen un terror enorme a perder su libertad, pero esos son los que no están enamorados , pues cuando lo estas , sabes que lejos de perder cosas, ganas , porque cuando amas de verdad no hay excusas para arrancar. una buena relación se basa en respeto y comunicación , no deberían existir esos miedos, para mi son puras excusas.
    gracias!!

    1. Nayum al-Masir

      Hola Paula.

      Gracias por opinar y dejar tu comentario. Verás, es cierto que hay Hombres que son cazadores natos por Naturaleza. Pero esa condición que afecta más a unos que a otros, no significa que siempre se comporten así. Desde mi experiencia, reflexión interna y largas y profundas conversaciones tanto con Hombres como con Mujeres, he descubierto que los patrones no siempre se repiten en la misma persona, que hay muchísimas circunstancias diferentes que pueden condicionar tanto a un Hombre como a una Mujer para que busque una aventura extramatrimonial o fuera de la Pareja. Y esos condicionamientos pueden no sólo deberse al Hombre o la Mujer que «caza» sino que puede deberse a otros factores más propios y personales que de la otra persona. No digo que sea tu caso, pero, a veces, de manera inconsciente buscamos que nuestra Pareja sea infiel para reforzarnos en nuestro papel de víctima, para tener una excusa para discutir o incluso para forzar la ruptura en la Relación. Puede que también sea una manera inconsciente de atraer una y otra vez personas que nos muestran nuestras heridas hasta que logramos sanarlas. Existen muchísimos factores internos y externos que pueden condicionarnos a la hora de repetir patrones. Cada caso es único. Por eso nunca hay que generalizar (aunque a mí no me haya quedado más remedio que hacerlo para hablar de un problema genérico que nos afecta a todos y todas en mayor o menor medida).

      Un abrazo.

  11. Hola Nayum, tienes toda la razón en mi anterior contestación personifiqué demasiado en tí, tal vez me serviste un poco de chivo espiatorio ,lo tengo que reconocer…aunque supongo que como buen escritor que eres, gran parte de lo que escribes se basan en tus propias experiencias personales…
    Quiero exponer la visión de la mujer con tu permiso, bajo mi propia experiencia personal… digamos que en toda mi vida amorosa, sólo en una ocasión he vivido esta situación y la recuerdo como algo muy doloroso la verdad, pero como no, una experiencia enriquecedora…
    Yo creo que todas la mujeres sabemos perfectamente cuando una relación ha sido sólo sexo y cuando no… es verdad que tenemos fama de peliculeras, pero creo que sabemos discernir.
    Pero cuando intimas con alguien y ambas personas sienten una conexión espacial, fuerte y mutua y de repente no vuelves a saber nada más de esa persona , de la noche a la mañana… puede ser que estéis reflexionando sobre la luna o el sol, vete tu a saber, pero la mujer se siente desgarrada en sus entrañas te lo puedo asegurar , es dolorosísimo, desconcertante … por eso entramos en modo pánico pq no entendemos nada, nos parece todo tan frío… nos sentimos engañadas, utilizadas, despreciadas y si es verdad perdemos nuestra dignidad, llamándoos y arrastrándonos… y si a eso le añades que a la semana le vuelves a ver con otra mujer pues la verdad te vuelves loca, por que ya no nos sirve la excusa de que tenéis miedo… pero tenemos mucho que agradecer mucho a este tipo de hombres , yo al menos para mi ha sido deteminante en mi vida para entenderme y amarme por encima de todo. Bueno, esta es mi versión personal como mujer.
    y como soy adicta a las citas te dejo otra:
    Bob Marley » la mayor cobardía de un hombre es despertar el amor de una mujer sin tener la intención de amarla» .
    Un abrazo intenso, de esos de los que duelen el alma…

    1. Nayum al-Masir

      Hola Luz. No te preocupes. Entiendo que sea necesario desahogarse de vez en cuando. Yo lo hago cada vez que escribo. Y tienes razón. Hay una parte personal en éste y en todos los escritos de cualquier autor/a. No voy a negar que yo también he huido por miedo al compromiso y a herir (y ser herido) en varias ocasiones, aunque jamás he desaparecido de la noche a la mañana y ni mucho menos sin ser honesto y compartir lo que estaba sintiendo. Y aunque me haya expresado honestamente y hecho entender, no me ha librado de herir y de sentirme luego terriblemente culpable, con lo cual, yo también he sufrido mis propias acciones basadas en el miedo.

      Entiendo perfectamente y Corazón lo que se puede llegar a sentir: esa desesperación, esa incomprensión, esa inestabilidad e incertidumbre que puede provocar que te den un portazo en las narices… De mí también han huido y me han dejado con el Corazón en la mano y malherido. Y, con el tiempo, cuando logré sanar mis heridas, empatizar con la persona (llegar a una comprensión más profunda) y recuperar la autoestima y la seguridad en mí mismo, no importa cómo actúen las demás. Lo que más pesa y duele en cualquier Ser Humano es la culpa. Cualquier persona que se sienta rechazada y abandonada, sea Hombre o Mujer, al no comprender lo que ha pasado su pequeño Gran Ego comienza a creer que ha hecho algo mal, que no ha sido lo suficiente para la otra persona, que tiene defectos, que ha fracasado, etc. Y en esa búsqueda del entendimiento, al final, como resultado, queda una persona que se siente infravalorada porque se ha desvalorizado a sí misma tratando de comprender cuál ha sido su culpa. Sin embargo, si tenemos la fortaleza interior trabajada así como la seguridad y el Amor propio (Dignidad, que no tiene nada que ver con el orgullo, el narcisismo o la egolatría), los portazos ya no los vives como algo negativo que haya que cambiar en ti sino como algo de lo que aprender y seguir fortaleciéndote: que esa persona aún no está preparada, que tiene miedos (heridas) que sanar, que no te siente como Pareja, que no estáis hechos el uno para el otro, etc. Y eso no tiene nada de malo. Hay un proceso y un ritmo para todo y una persona para otra persona. No todos encajamos en el puzzle laberíntico de los demás.

      Gracias por compartir tu Visión y por la célebre cita del Tío Bob. Te voy a dejar otra cita, aunque ésta la escribí yo hace años cuando el apego y la dependencia emocional que llegué a sentir por alguien me destrozaron por dentro:

      Si quieres amar, no quieras desde el ego. Si no hay desapego no puede haber Amor Verdadero.

      Y mi pregunta es, ¿quién fue culpable? ¿Ella por rechazarme y abandonarme? ¿Yo por apegarme y depender emocionalmente de esa persona? ¿O simplemente no fue culpa de nadie y ambos salimos más experimentados, conscientes y fortalecidos? Te das cuenta de que has madurado cuando comprendes que no tienes nada que perdonar y sí mucho que agradecer.

      Un abrazo bien profundo y sostenido.

  12. En mi caso siento a mí expareja muy identificado con los casos 1,2,3 y 7. Una vez que el hombre huye ya no tiene remedio la situación? Yo reconozco mi parte de culpa en alguno de los casos ya que empecé la relación en unos momentos en los que los nervios y la ansiedad dominaban mi vida y lo empeore todo, pero llevo ya tiempo trabajando en su solución y me gustaría contar con aquel hombre que me conquistó, por eso me gustaría saber si hay alguna posibilidad de que tuviera arreglo. Si alguien pudiera contestarme.. gracias

  13. Mi ex me dejo sin que sepa yo aun la razón. Puede ser una mezcla de la razon 1, la 2, la 3 y la 7. Cuando lo conocí insistió, tuvo paciencia y no paro hasta que yo venciera mis reticencias(yo estaba en una epoca con fuertes crisis de ansiedad). Se que hay una época también en la que lo presione demasiado debido a mis miedos y que debido a mis agobios lo agobie a el también. Se que no quería hacerme daño y que a veces piensa que no es suficiente para mi y también se que ama su libertad ademas de que ahora por su trabajo tiene un tiempo libre bastante escaso.Yo llevo un tiempo tratándome la ansiedad, se que es la persona con la que quiero estar, con todos esas condicionantes,crees que tengo alguna posibilidad de volver con el?(evidentemente corrigiendo mis errores) (estoy bloqueada de whatsapp y facebook)Gracias

  14. Hola:
    Me han gustado mucho tus dos artículos. (Soy mujer). Ya que la mayoría de los que había leído antes aconsejan cosas que suenan a que una u otra parte debe forzar su naturaleza para agradarle a la otra o a como engatuzar para que vuelvan con nosotros.
    Es muy agradable leer una explicación más amable. La cosa es que cuando me sucede eso de que el hombre desaparece no se me ocurre como dar ese espacio sin sentir que permito que me.falten al respeto. Cuando se cierran siento que no me toman en cuenta y que me quieren solo retener. No me sentiría tranquila sin decir algo al respecto. ¿Has escuchado a alguien dar una solución sana desde el punto de vista femenino? Que respete el espacio que requiere el hombre pero sin estar ahí sufriendo y esperando al hombre al contentillo de él? Si has oido algo al respecto te agradeceré lo compartas.
    Hace tiempo que sé que lo que necesitan es espacio, pero estar ahí para lo que quieran para mí es no respetar mis propios sentimientos en espera de limosna. Tal vez una puede hacerse a un lado cuando se siente traicionada ( así se siente) procurando no guardar rencor y si el desea volver y aun hay posibilidad volverá. No lo sé. Ojalá tuvieras una conocida que nos cuente el otro lado de forma tan sincera y amorosa. Saludos

    1. Estoy con Diana. Cómo dar ese espacio (excesivo en ocasiones) haciéndose respetar y, por otro lado, manteniendo el interés, porque cuando se distancia alguien, aparece NUESTRO miedo y se activa también nuestro mecanismo de distanciamiento. Y así no hay forma de juntarse la verdad.

      Creo que hay que poner de ambas partes y cada uno dominar su miedo. No es solo que la mujer dé espacio al hombre y se amolde a sus ritmos, el hombre también debe aprender a distinguir cuándo se está cagando y que estar en pareja no trae per sé la pérdida de libertad alguna, todo lo contrario.

  15. Estoy con Diana. Cómo dar ese espacio (excesivo en ocasiones) haciéndose respetar y, por otro lado, manteniendo el interés, porque cuando se distancia alguien, aparece NUESTRO miedo y se activa también nuestro mecanismo de distanciamiento. Y así no hay forma de juntarse la verdad.

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