Los Millennials ya no son unos niños, aunque muchos aún lo crean:

Cuarentones y treintañeros, ha llegado vuestro turno. Debéis dejar la cresta de la ola a los jóvenes, ya sois carrozas y puretas. Tal vez ha llegado el momento de dejar de llorar y sentirse ofendido por todo. Tal vez ha llegado el momento de empezar a comportarse como lo que sois, adultos: ¿Qué se siente al dejar de ser el ombligo del mundo? Yo lo sé, hace tiempo que deje de serlo, pero ¿estás tu preparado para madurar de una maldita vez?

 

Vamos a ver que nos trae esta nueva generación, los nacidos a partir de 1995. De entrada -y lo digo porque conozco a muchos-, no han sido criados entre algodones, como los Millennials. Eso es debido a la terrible crisis económica, que empezó en el año 2007. Las vacas gordas se terminaron cuando ellos tenían poco más de diez años, lo que hizo que sufrieran en sus carnes penurias y privaciones. Evidentemente, también sufrieron la crisis los Millennials, del mismo modo que el 99% del resto de seres humanos. Pero, conocer de cerca la pobreza cuando tienes esa temprana edad, saber que no puedes tenerlo todo, y que si quieres algo debes luchar para conseguirlo, marcan tu carácter irremediablemente.

Una nueva generación que ha escuchado el “No”, que ha tenido que sacrificarse porque sus padres no podían comprárselo todo, y que han comprendido que no tienen un derecho divino a recibir de los demás lo que les plazca, y en el momento que les plazca, sin duda estará más preparada para afrontar el mundo real. Ese mundo alejado del ficticio que se han creado los Milennials; ese mundo donde si quieres algo, debes pelear, luchar para conseguirlo.

 

Por eso tengo esperanzas en esta nueva generación, ya que además están mucho más preparados que los sobradamente preparados de pacotilla de los Millennials.

 

A grandes rasgos, ¿qué diferencia a estos nuevos jóvenes?

Tienen un mayor conocimiento informático y de las redes sociales. Muchos no saben ni lo que era un modem, son la generación WiFi. Hoy por hoy, son los verdaderos creadores de contenido, no son meros compartidores como la mayoría de Millennials. Se enfocan en el futuro; no están tan obsesionados con el presente como la generación anterior. Son realistas, pragmáticos, han abandonado el suave mundo de algodones Millennial, y el concepto “Porque yo lo valgo”. La generación Z trabaja para obtener éxito personal, los Millenials trabajan para ser tomados en cuenta y sobresalir. Están acostumbrados a solucionar problemas por sí mismos; en ese sentido son más individualistas. El concepto pertenencia a un grupo ha perdido mucha fuerza para ellos; saben que lo que no consigan por sus propios medios, no lo obtendrán, por mucho que lloren y pataleen.

Por estas y por muchas razones, les concedo el beneficio de la duda. Tengo esperanza en que van a crear un futuro mejor, ya no solo para ellos, sino también para toda la sociedad.

 

Apártate Millennial llorón, han llegado nuevas personas dispuestas a luchar.

Oscar Ryan

Nací en Barcelona a mediados de los años 60 en el seno de una famila con grandes inquietudes artísticas. Como muchos adolescentes de aquella generación, crecí fascinado por escritores de novela negra y de ciencia ficción, como James Ellroy o  Isaac Asimov. Después de cursar los estudios de criminología en la facultad de derecho de Barcelona, emprendí mi carrera laboral en otros ámbitos ajenos a la literatura de ficción, pese a no perder nunca el deseo de escribir en ese campo. Con la llegada de la madurez retomé mis inquietudes literarias.

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Le falta un toque más científico, objetivo, real.
    Conforme la situación económica vaya mejorando y un Z tenga más facilidades para montar un negocio y que salga adelante, se dirá que es gracias a ser un Z.

  2. Pues por mí que dices yo los veo aún peor que los millenials, y los que conozco eso de que han conocido el no, es relativo… Son mucho más egoístas, eso no mejorará el mundo.
    Una de la generación X, que es obrera.

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