No soy experto en legislación, no soy juez, no soy fiscal, ni siquiera me he leído una sentencia entera. Pero si sé de una cosa: de lámparas. ¿De lámparas? , si, puesto que cuando observo una lámpara no veo la lámpara en sí, sino sus componentes. El pie de la lámpara, la tela que la recubre, la bombilla y de los pequeños detalles que componen la lámpara. Esto lo extrapolo a la sociedad, al entorno de las masas, de las críticas y sus linchamientos, de las ideologías y de la reeducación en las redes sociales. ¿Y por qué digo esto?

Queridos lectores, culturalmente España es secuestrada por una ideología: la corrección política, ideología que portan orgullosos muchos sectores de la izquierda en este país. Sectores que con orgullo se abanderan las conquistas sociales, ponen los límites en donde está la libertad de expresión y son jueces a la hora de valorar lo que es la justicia. Con esto me vengo a referir que no todo provenga de la izquierda, muchas veces los biconceptuales o personas centristas e incluso apartidistas se adhieren a estos pensamientos, hay decenas de pequeños Think tank en las redes sociales y entre ellos uno que brilla por su radicalidad en el sentido más peyorativo de la palabra es Spanish Revolution. ¿Por qué digo este? En una de sus últimas publicaciones de Facebook pone una que me llamó la atención, la oración que describía el post era la siguiente: “Una marea feminista dicta su sentencia en la calle; no es abuso, es violación.” Y con este titular me quede perplejo puesto como bien he dicho antes, soy persona de mirar más allá de la lámpara y ahí no veo una simple frase, sino una incitación a la justicia popular más allá del caso de la Manada y casos semejantes. Esto nos demuestra que el establishment ha cambiado de bando, ya no son políticos con afán de electoralismo, aunque siempre hay hueco para esto, pero este rey ha muerto para dar cabida a los lobbies, lobbies que tienen unas ideas muy claras de reeducación social y de forma demagógica –ya sabemos cómo funciona la chulesca en las redes sociales- crean un pensamiento en las mayorías.

Se puede apreciar en este caso en concreto de la Manada, ha sido una sentencia difícil pero es sentencia, la justicia es algo subjetivo de lo que podemos dotar a dicha sentencia, pero a rasgos generales el tribunal se ha sabido aislar de estos lobbies y estas presiones externas, ha sabido tomar una decisión, más o menos justa repito, pero ha sabido ser independiente.

El valor de una buena democracia en términos jurídicos –de manera muy simple- residiría en dos pilares: El aislamiento de los factores externos y la presunción de inocencia. Ambos valores se intentan eliminar con esta llamada justicia popular y esto me recuerda a viejos fantasmas Rusos, cuando la sedición y la rebelión en el politburó de la URSS eran penados fuertemente por ser un crimen contra el estado y en dichos juicios eran imparciales, nadie aparentemente alzaba la voz puesto que la máxima eminencia era el Estado, hoy parece ser que si no te pones siempre en favor de la víctima eres un sedicionista, y no, aquí no me refiero en especial a la manada, sino a otros casos en los cuales se han acusado de violadores a personas que en el futuro a corto plazo se han demostrado inocentes.

Así que no nos engañemos, el librepensamiento se ve peligrado por estas nuevas checas ideológicas, las cuales imponen su justicia y su forma de ver las cosas, claramente esto forma parte de un proceso de reeducación del ser humano. De como decía el comunista Gramsci; “Hay que llevar la revolución, no a las fábricas, sino en la educación” y esto es el resultado, la estigmatización de todo pensamiento crítico para imponer una nueva forma de creencia en las masas y como no, este pensamiento será siempre el acertado.

 

Pablo De Mora

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. No sé hasta que punto esto va a estar bien expresado y se va a entender correctamente lo que quiero decir ya que no estoy acostumbrado a escribir públicamente ni contestar en este tipo de medios así que pido disculpas de antemano si no queda del todo claro.

    Considero que tenemos un problema cuando la ideología que más ha limitado las libertades a lo largo de la historia, ya que casi siempre ha sido la que ostentaba el poder, es las que se proclama ahora como «adalid de la libertad de expresión», es cierto que bajo el régimen comunista tampoco había libertades, coincidimos entonces en que los extremos son malos.
    Pero el problema está en que la izquierda actual carece de autocrítica y antepone los sentimientos por encima de todo lo demás, se dedica a atacar indiscriminadamente según la conveniencia basándose en populismos y generando múltiples agujeros en su discurso.
    Mientras la izquierda posmoderna se convierte en una suerte de inquisición que debe eliminar todo aquello que no sea acorde con sus ideales dogmáticos, la derecha se fortalece acogiendo a quienes ya no casan con los dogmas de la izquierda, y casualmente la derecha más amigable en estos casos es la extrema, que ofrece soluciones simples a problemas complejos, aquellos que quedaron huérfanos de la izquierda, ven en la ultraderecha una optativa. Por esto la ultraderecha cada vez está mas fortalecida mientras la izquierda cada vez va perdiendo seguidores y sustituyéndolos por un rebaño sin capacidad autocrítica que censura cualquier cosa que no se adapte a sus comodidades.

  2. Totalmente cierto. La justicia popular y el lobby que hay detrás es un peligro. Antes los quemaban en la hoguera, ahora qué será? Esto no puede continuar así, el totalitarismo es abusivo.

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