Tras la victoria de Casado en las primeras primarias del Partido Popular, y la creciente ola de apoyos que reciben los actos de Vox, encabezados por Santiago Abascal, se podría decir que estamos experimentando la llegada del liberalismo conservador en España.  Idea perdida por la guerra cultural y la hegemonía socialdemócrata imperante en occidente y en España, cualquier ápice contrario a estas ideas será estigmatizada y por ende, rechazada.

Las ideas liberales conservadoras, nacidas y reforzadas al mismo tiempo en el periodo de los 80” con la llegada del think tank conservador de Ronald Reagan y Margaret Thatcher, se disponen a ofrecer un gobierno limitado, una mayor libertad individual, una bajada masiva de impuestos y la defensa de la vida y la familia como pilar o eje central de la sociedad. Pues bien, esto en el marco conceptual actual, dominado por la progresía, sería ultraderecha.

 

La ultraderecha en sí, es un movimiento anti-democrático y tienen una pretensión a mostrarlo públicamente. Un ejemplo práctico es el partido Democracia Nacional o sus variantes estatistas. Un rasgo –común con la ultraizquierda- es el estatismo y el afán por tener a una sociedad restringida por el pensamiento único; es por ello que estos movimientos se declararán en contra de la educación privada, cosa a la que un liberal conservador se opondría totalmente. Pero este debate de lo que “es” y lo que no “es” ultraderecha está muy extendido en los medios, ya que, si hace 5 años o así la definición de ultraderecha era la mencionada anteriormente, hoy día es ser liberal conservador.

Pero no se equivoquen, quién controla la cultura y está ganando la guerra cultural, pondrá los términos que quiera y establecerá las reglas del juego. Es por ello que cualquier medida que atente contra el Estado del Bienestar, o, más bien, contra el Bienestar del Estado, será tachado sistemáticamente de ultra.

No es de extrañar que a las personas que estamos entusiasmados con las ideas de libertad y pluralismo, nos asuste este auge, pero no por el auge en sí, eso entraría en valoraciones más personales, sino por el auge antagonista. Lo podemos observar en Estados Unidos, como estos guerreros por la justicia social (Social Justice Warriors) se han tomado la justicia por su mano, atentando contra el Estado de Derecho, la presunción de inocencia y la intimidad de las personas. En España, está existiendo este auge antagonista, y los liberales-libertarios no nos tenemos que acobardar por ello: el progresismo ha jugado sus cartas controlando a los colectivos, asociaciones y partidos políticos, pero ya es hora de decir basta y extender también la idea de libertad, compleja pero individual a la vez.

 

Para poderlo  ver con más claridad, aquí dejo las diferencias entre la ultraderecha/ fascismo – como lo quieran llamar- y el liberalismo conservador.

Características del fascismo                   Características del liberalismo-conservador

-Defensa de un Estado grande.                        –Defensa de minimizar el estado

-Imposición de unos valores estatales.          –Libertad educativa.

-Promoción del colectivismo                           -Promoción del individualismo.

-Defensa de la propiedad estatal.                   –Defensa de la propiedad privada.

-Defensores del socialismo no marxista.      – Defensores del Libre mercado.

-Defensa de la justicia popular                        -Defensores del Estado de derecho.

Art 3 Cp (Alemania nazi)

 

La palabra ultraderecha no es más que un prefijo colocado para asustar a las masas, para mantenerlos ignorantes, y que no vean con objetividad lo que está ocurriendo. El fascismo elimina libertades y propone un gobierno más grande, el socialismo, más de lo mismo, y en última instancia queda el liberalismo, ese susurro que grita: menos estado y más poder para el individuo.

Esta entrada tiene un comentario

  1. España es una excepción en Europa, mejor dicho, España y Portugal

    No sé si es por su pasado católico, o por la exitosa labor de ingeniería social que se ha llevado a cabo en ambos países desde los años setenta (la entrada en la CEE, la UE, o Europa como sinónimo de modernidad, así como en otros organismos como la OTAN, el FMI, Unesco etc), pero si en países como Francia o Italia la inmigración es un tema del que se habla abiertamente, aquí sigue siendo un tema tabú

    Guste o no, esto va a cambiar en breve. Desde algún sitio se ha dado órdenes de que la llegada masiva de sub-saharianos a Europa sea España, en sustitución de Italia, coincidiendo con la llegada al poder de Salvini y la velocísima moción de censura que ha dado el gobierno al PSOE. La visita de Soros así lo demuestra

    Tanto Rivera como Casado van a endurecer su mensaje, para neutralizar a VOX

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