Quienes somos

Disidencias nace de una simple idea: ejercer nuestra libertad de expresión.

Todos los que conformamos este grupo, un grupo de 15 individualistas incurables, hemos visto delante de nuestras narices cómo se nos ha intentado censurar a nosotros y a  personas afines a nuestras ideas. Todo esto de la misma forma: el ataque personal. El insulto. El adjetivo calificativo de turno. Simplemente por no rendirnos, por no transigir ante algunas ideas que se están haciendo hegemónicas y contra las que es tabú disentir. Esto, nos recuerda a lo mismo que pasaba a la inversa… y quedarse callado sin hacer nada, no, no es parte de nuestra naturaleza. No lo es, y menos cuando ya han “marcado” o estigmatizado a algunos de nosotros, porque en el fondo, cuando a uno lo marcan tiene dos opciones: volver a callar y someterse o volver a hablar y sublevarse. Así que a aquellos guardianes de la moral GRACIAS, gracias por sacarnos de nuestros armarios ideológicos. Nos habéis hecho el favor de obligarnos a pronunciarnos. Gracias.

Como podréis comprobar los que os suscribáis al blog, cada colaborador tiene una ideología diferente y somos de todos los colores. Unos hablarán de filosofía, otros de antropología, otros, de sociología, otros de ideología de género… También hay disidentes que son opinólogos por disconformidad y sólo se manifiestan cuando toca. Somos liberales, libertarios, anarquistas, también apolíticos, socialdemócratas… somos de todos sitios pero nos respetamos profundamente “a pesar” de las divergencias, y este “a pesar” va entrecomillado porque para nosotros no es un “pesar” encontrar a alguien que piense distinto a nosotros. Nos resulta gratificante y enriquecedor, siempre y cuando se haga desde un marco de argumentación y de respeto.  Además, podemos presumir que estas diferencias no son un lastre. Somos un grupo que se respeta y bromeamos entre nosotros sin ningún tipo de acritud. Y nos apoyaremos cuando veamos que haga falta. La mayoría hemos estado funcionando solos y sin victimizarnos, algunos hemos pasado algún mal trago, SOLOS, pero llegados a este punto y defendiendo la individualidad de cada uno, podemos decir que estamos juntos. También añadir que por estar dentro del mismo lugar no tenemos por qué hacernos cargo de las ideas del otro. Cada uno se hace cargo de las suyas.

El respeto será otro eje de nuestro blog. Sabemos que tenemos la libertad de hablar de cualquier colectivo, de cualquier idea, pero no de una forma vulgar y preconcebida. No de una forma despectiva y odiadora. No desde la humillación. Y por supuesto que no, desde el enaltecimiento al odio ante nadie. No necesitamos actuar de esa forma. Podemos hacerlo con modales y un poquito de sarcasmo. Obviamente nos dejaremos de dogmas y populismos varios: eso es cosa de otra gente.

Decir que este grupo de personas lo hacemos de forma desinteresada. Que no comerciaremos con nuestras ideas. No venderemos productos ni sacaremos lucro, no como está pasando con otros colectivos, todo sea dicho. Lo hacemos por amor a la libertad y porque viendo como se están volviendo las cosas en este presente, es natural que nos preocupe el futuro.

Disidentes. Es curioso cuánto se está escuchando esta palabra últimamente y realmente las disidencias, no son un nuevo concepto, no es un nuevo fenómeno ni mucho menos pertenece a ningún colectivo o persona. Tampoco es una palabra que se pueda comprar. Y no es excluyente. La disidencia es una reacción natural ante una imposición, ley o idea dominante. Y cualquiera de vosotros puede disentir, y no hace falta tener 3 carreras o raparse media cabeza para ser un disidente, porque la disidencia pasa igual por la mente del punkarra, del juez o del ama de casa. Es la manifestación del pensamiento que es libre. Por esa razón, la de que disidentes somos todos, hemos abierto un email por si queréis que sea publicado algún texto que se ajuste a nuestra línea y donde sois todos bienvenidos.

Y por el momento nada más que decir. Os invitamos a que os suscribáis, y a que nos conozcáis. Que veáis nuestras caras y nuestros nombres. Porque no nos esconderemos. Aquí estamos, dando la cara, y sobre todo jodiendo a la corrección política.

Bienvenidos.

Cristina Valero