Últimamente, he querido conocer la opinión de la crítica sobre Tengen Toppa Gurren Laggan. La serie es bastante popular dentro de los seguidores del anime, pero lo que me interesaba era la opinión de los expertos. La tildan de obra maestra, lo cual no me sorprende (dentro de la crítica del anime); estoy acostumbrado a que ésta sea ‘’poco crítica’’ y que, una serie que sobresale por su apartado técnico, y que es mediocre en su narrativa, tenga tan alta valoración. Lo que más me llamó la atención es que casi todas las críticas que leí, le dedican un apartado a Yoko Ritona, preguntándose si el personaje está sexualizado o no.

 

Unos dicen que sí, otros que también pero que, al menos, se siente un personaje. Tengen Toppa no destaca por sus personajes – son clichés y arquetipos – pero, a pesar de eso, es fácil empatizar con ellos. Tienen metas realistas, sufren frustraciones, amoríos, tienen sueños y padecen de una excesiva exaltación de la amistad (típica en cualquier anime); tienen una evolución (sin romper los arquetipos). Es precisamente por eso por lo que no son personajes terribles. entiendo que alguien – menos crítico que yo – pueda cogerles cariño y hacerles el viaje más ameno de lo que para mí fue. Es por ésto por lo que algunos críticos dicen que la pelirroja – de ropas exuberantes – se siente un personaje.

 

Entiendo que la crítica, decida hacer (valga la redundancia) crítica de personajes que solo están para los momentos de fanservice; pero, igual que hacen parrafadas enormes sobre la ”sexualización” de la mujer (porque parece que la del hombre da igual) cuando hay personajes que solo son un alivio cómico – como mucho -, casi nadie dedica párrafos a lo malo de que haya personajes con demasiados minutos, que solo están de estorbo y no aportan nada a la trama.

La sobresexualización me puede parecer vulgar e innecesaria, pero no necesito hacer un drama de ello, no necesito que medio texto – de lo que se supone que es una crítica cinematográfica – se convierta en una lección de moral para quien la lee, tratando al lector de gilipollas. En más de una ocasión he comentado que sobrepensar es bueno, ayuda a estimular la imaginación y a pensar ‘’fuera de la caja’’, pero me parece peligroso que muchos especializados del medio vendan sus sobrepensamientos como hechos inmutables.

 

Se que es un llamamiento fútil, y creo que no digo nada nuevo para las mentes más despiertas, pero me parece muy deshonesto a nivel intelectual que el personaje de alivio cómico, o el que es el pepito grillo del protagonista, solo se lleve una mención, mientras que el personaje que es sexualmente sugerente (femenino) se lleva siempre párrafos enteros, pero cuando es masculino ni siquiera es citado.

Esta gente deshonesta dirá que es porque la sexualización del cuerpo masculino es una fantasía de poder; por eso hay carteles publicitarios de Calvin Klein con hombres en calzoncillos, en poses sugerentes, y con musculaturas dignas de estudiar anatomía en sus cuerpos; por eso hay anuncios en los que un hombre se desnuda, rodeado de mujeres (sin que él aparentemente lo sepa) ,y cuando se acicala con perfume su miembro, ellas se desmayan; por eso Chris Pratt, en Guardianes de la Galaxia, tiene escenas innecesarias en donde muestra lo musculoso que se ha puesto el actor; y podría poner miles de ejemplos, pero el punto quedó claro. Me hace gracia porque esta misma clase de críticos son los mismos que dicen cómo debe ser la representación de personajes no heterosexuales en las obras de ficción, o cómo deben de ser los personajes africanos o musulmanes. Obviamente, creo que se ve a mucho frustrado, que quería dedicarse al mundo del periodismo de la política, pero acabó en la sección de cultura.

 

Estos críticos hacen un muy flaco favor a su agenda política cuando, si resulta que no te gusta Black Panther o Wonder Woman (películas edgys de tipos en mallas salvando al mundo del villano unidimensional de turno) eres un racistamisóginohomofobonazi (son como los alemanes, empiezan a encadenar palabras hasta que se quedan sin oxígeno y se les pone la cara colorada). He llegado a leer, por parte de un crítico, que Black Panther es lo mejor que le ha pasado a la cultura negra. A mí me hace gracia ya que cosas como ésta caen en la ley de Poe, aunque no creo que todo sea sátira o escrito desde esa intencionalidad.

Creo que esta serie de ‘’iluminados’’, que hablan tanto de ‘’realidad social’’, y que en ocasiones se les escapa la palabra patriarcado (y sus variantes) en sus textos, se imaginan a hombres gordos repeinados hacía atrás, con relojes y zapatos caros, balanceando sus copas de brandy mientras ríen cual villano de Disney, mofándose de como logran que la mujer sea una especie de subhumano en la sociedad, sin llegar a pensar que, a lo mejor, la sexualización de la mujer y el hombre en el sector audiovisual solo es puro marketing con fines comerciales, pero, claro, los pedantes e ‘’intensitos’’ nunca tuvieron una navaja de Ockham entre sus manos.

 

A si que voy a responder a la pregunta del millón, ¿está Yoko Ritona sexualizada? Sí. ¿Es algo importante? No.

Podrá estar sexualizada pero es indiferente, ya que el personaje es algo más que un cubo de esperma que enseña carne, para que el espectador se marque un Lester Burnham o para vender merchandaising. Lo que me preocupa son esos miembros especializados, que nos venden política de una manera camuflada (terriblemente camuflada), aunque tampoco es que sea importante:

¿Quién cojones consume o le hace caso a la crítica de cine?

 

 

Sir Meneillos

Las biografías son para los famosos de medio pelo y para la gente que está a punto de morir. Yo ya tengo cuatro.

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