Aclaremos una cosa, lector: esto no es un artículo. Mi aporte para Disidencias no van a ser artículos de una temática concreta sino una serie de capítulos elaborados para contestar esta pregunta y que a su vez sirva a modo de introducción a la ingeniería social.

Llevo años investigando las diversas formas en que se pueden tanto estudiar como aplicar los mecanismos, dinámicas, efectos, etc., que tienen las ideas a nivel de masas que permiten indagar tanto en el misterio humano (eternamente presente) como en el aprovechamiento práctico de los patrones y procesos humanos, y obviamente cuando se trata de llevar a cabo una planificación concreta a nivel gubernamental o empresarial para el control humano el análisis va mucho más allá de la generalidad de una introducción. Sin embargo, sin por ello dejar de hacerlo a título divulgativo quiero que ésta sea extensa, y por ello la divido en mini-capítulos, cada artículo uno para así evitar que aquel que desee saber algo sobre ingeniería social no caiga en simplismos y se le pueda enseñar a
buscar referencias también.

Ha de aclararse que esta introducción en modo alguno sirve para trazar planes o analizar meticulosamente, el lector debería, posteriormente, nutrirse de diversas y abundantes fuentes para poder elaborar una estructura práctica. Ni qué decir tiene, por el título, que pese a ser algo de tipo introductorio a un tema general utilizaré una cuestión particular para que lleve el hilo conductor del asunto. De este modo se hace mucho más ameno para el lector. He decidido utilizar esta pregunta por varias razones. La primera porque frente a la interpretación de la realidad abundan los sistemas idílicos, es decir, sistemas de razonamiento de tipo cerrado carentes de axiomas y cuya
base sin ideas ambiguas a causa de ello. Estas estructuraciones son la principal causa de la simplificación (y posterior falseamiento) a la hora de comprender el funcionamiento de la ingeniería social. Podemos encontrar entre esto polos opuestos de la interpretación de las cosas, ya sea defensores acérrimos de conspiraciones o incrédulos sumamente
crédulos con según qué cosas. La realidad y más aún la realidad humana está tan plagada de variables, factores, patrones de diverso tipo, evoluciones de toda clase, acciones inconscientes y conscientes, que es sencillamente ridículo señalar una “respuesta” a todo ello y decir “se acabó”. Así que, ruego al lector que lea estos textos no un santo grial de los porqués humanos sino como algo que le dará diversas claves para poder estudiar este área en profundidad.

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Sofía Rincón

Sofía Rincón

Filántropa de los hombres libres. Estudiosa de diversas áreas.

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