Ojo, y con barata no me refiero al precio, hay dóminas con poco caché que lo hacen magníficamente y dóminas de caché alto que lo hacen de pena. Con dominación barata hablo de esa dominación cliché, carente de imaginación que piensa que por decir cuatro insultos de mierda va a dominar a un tipo: NO.

Os contaré algo. Entre mis clientes hay un perfil muy interesante que son los machos alfa. Hombres que en su vida real son muy dominantes, en lo personal, en lo profesional… Y que ser sometidos por una mujer es su fantasía porque es una vía de escape, porque no deja de ser un juego y quieren sentir que al menos alguien sabe cómo domarles. Personalmente esto me excita muchísimo porque son hombres duros a los que les someto mentalmente y es tan divertido como morboso, porque saben muy bien la sensación que quieren tener y se meten en el juego que da gusto, dejando que todo fluya como debe. Suelen ser, además, los clientes más serios.

En fin, he aquí: el morbo. Que te excite esto es algo muy importante. Y no hablo de tener sexo, yo por ejemplo hago dominación pura y no tengo relaciones sexuales, pero la excitación está ahí, el morbo y la imaginación impregnan la sesión y esto es lo más importante generar un ambiente, algo que de sentido a toda la parafernalia. No es necesario tener una mazmorra llena de cachivaches para dominar a un hombre, lo único que es necesario es el carácter sexual. Basta decir una frase para que automáticamente ese hombre caiga rendido, pero hay que echarle imaginación, hay que hacerlo interesante, misterioso. Los clichés en este negocio sólo sirven para tener clientes esporádicos o insatisfechos y eso, querida, no es negocio.

Así que, tanto si buscas una dómina como si buscas clientes sumisos, debes de olvidar las botas cutres de plástico y las coletillas fáciles. Hazlo bien, es teatro, compórtate como la arpía que tienes que ser, pero sé esa arpía durante la sesión, pon toda tu pasión y excitación en el juego y entonces conseguirás que el cliente eclosione de placer con tu trabajo.

Tania de la Torre

Dama financiera, dominatrix, burguesa profesional. Severa con los esclavos. También castigo a los cerdos con Miranda Guerrero.

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