Sobre Suecia, hablé principalmente de las agresiones sexuales grupales. En Reino Unido, me centré en la pederastia. Ahora, en Alemania, voy a destacar los abusos en festivales y/o grandes celebraciones, como fin de año. Pero no os llevéis a equívocos: ni  son los únicos casos de violencia sexual que sufren, por parte de inmigrantes, ni son los únicos países que lo están sufriendo.
Estos textos son sólo la punta del iceberg.
Comencemos.

Todos oímos hablar de lo que pasó en Colonia la noche de fin de año de 2015/16. Pero, teniendo en cuenta que hubo víctimas que no denunciaron hasta pasados varios meses, dudo que la mayoría sepáis la gravedad de lo ocurrido. Una de ellas tenía un bebé de seis meses en su vientre, fruto de aquella noche, para cuando acudió a denunciar.
¿Sabíais que la cifra total de víctimas en Colonia, reconocidas por la policía, ascendió hasta las 1.616, habiendo sido 22 de ellas violadas (algunas en grupo) y 509 agredidas sexualmente?

¿Y en Hamburgo? 391 víctimas. 7 de ellas por violación y 377 por agresiones sexuales.
Bilefeld: 22 víctimas. 3 por agresiones sexuales.
Dusseldorf: 311, de las que 26 lo fueron por violación, 64 por agresiones sexuales y 13 por ofensas de trasfondo
sexual.
Dortmund: 35 víctimas. 7 por agresiones sexuales.
Stuttgart: 72 víctimas. 17 de ellas por violación o agresión sexual.

También hubo denuncias en otras ciudades de Renania del Norte-Westfalia, así como en varias de Berlín y Hesse.
Los culpables:
El fiscal general, Ulrich Bremer, declaró que “la abrumadora mayoría de los sospechosos” eran solicitantes de asilo e inmigrantes ilegales, que habían llegado recientemente a Alemania. Posteriormente, la Oficina Federal de Policía Criminal confirmaba, en un informe oficial, que la mayoría de los perpetradores eran de origen norteafricano, que habían llegado durante la crisis migratoria europea.

Dicho informe vinculaba los ataques al Taharrush Gamea/Jamai (gamea para los musulmanes egipcios/jamai para el resto de musulmanes) que, como ya comenté en el texto sobre Suecia, es cuando un grupo de musulmanes elige a una víctima y la ataca en grupo, de forma sexual. Y es que lo ocurrido en la Nochevieja de 2015 responde a “una nueva dimensión de la delincuencia”, como dijera el jefe de la policía de Colonia, Wolfgang Albers, quien fue suspendido del cargo en los días posteriores, debido a la cantidad de denuncias cursadas en su contra, por su encubrimiento, negación de asistencia y su forma de manejar los hechos.

“Los hombres era de apariencia árabe y norteafricana, tenían entre 15 y 35 años y no hablaban alemán”, añadió.
Hubo un total de 51 denuncias contra Wolfgang y policías varios. Una de ellas recogía como un policía le había pedido a la víctima que dijera que su agresión había ocurrido en otro lugar. El encubrimiento fue tal que, la mañana del 1 de enero, el Twitter de la policía presumía de lo pacífica que había,transcurrido la noche, llegando a calificar la protección de la misma de “un juego de niños”

“Atmósfera de celebración tranquila – Mayoritariamente pacífica”, Twitter oficial de la policía de Colonia.

André Schulz, director de la Asociación de Policía Criminal (BDK), ya advirtió, en 2015, de que el 90% de los delitos sexuales cometidos en Alemania, en 2014, no se habían incluido en las estadísticas oficiales.
Y es que todo esto salió a la luz en las redes sociales, que acusaban tanto a la policía, como a los medios de comunicación y al gobierno de ocultarlo todo, buscando proteger a los inmigrantes en detrimento de los alemanes. Fue entonces cuando los medios de comunicación empezaron a hacerse eco de ello. Aun así, la alcaldesa de Colonia, Henriette Reker, tuvo la desfachatez de comentar que, para evitar este tipo de ataques, las mujeres debían seguir un “código de conducta. Siempre es una posibilidad mantener una cierta distancia, de más de un brazo. Y no acercarse mucho a personas extrañas o con quienes no se tiene una buena relación de confianza”. Recomendando también a las mujeres salir siempre en grupo y no irse “con uno o con otro”, así como tampoco “abrazar al primero que les sonría”.

Ante la ola de críticas, tuvo que disculparse. Pero su posición respecto a lo acontecido, ya había quedado clara. El Ministro del Interior de Renania del Norte-Westfalia, Ralf Jager, declaró a los pocos días que los ataques parecían estar coordinados y que los perpetradores llegaron y actuaron en grupos numerosos.

Desde la propia policía se comunicó que algunos habían usado las redes sociales para organizarse. Informes policiales revelaron cómo los atacantes usaban petardos y cohetes, lanzándolos en medio de las multitudes, para dispersar a la gente y así poder arrinconar por separado a sus víctimas. Atacándolas en grupos de entre 2 y 40 hombres contra una sola mujer.

Les agredían sexualmente y les robaban.

Incluso una agente de policía encubierta, fue atacada por uno de estos grupos. Aparte de robarle, la semidesnudaron y le insertaron dedos en la vagina.

Se estima que hubo unos 1.000 agresores sólo en Colonia.
Poco a poco, las autoridades fueron revelando información sobre los detenidos: 68 solicitantes de asilo, 18 ilegales, 47 cuyo estado legal no estaba claro…
Que si 4 eran menores de edad no acompañados…
Que si 60 de ellos llevaban menos de un año en Alemania…
Que si entre los identificados había marroquíes, argelinos y sirios…
Al final, un informe del Ministerio Federal del Interior reconoció que dos tercios de los detenidos eran solicitantes de asilo. Y que los demás no tenían forma de demostrar su estatus migratorio. Confirmaron también que las pertenencias robadas a las víctimas, aparecieron en los centros de refugiados donde se realizaron las detenciones.
Inicialmente, la policía pensó que los ataques sexuales habían sido una distracción para robar a las víctimas. Tras las detenciones, confirmaron lo opuesto: buscaban principalmente la “diversión sexual”, como lo llamaron los sospechosos. De hecho, encontraron papeles en los bolsillos de algunos, con escritos en alemán del tipo: “quiero tener sexo contigo” o “te mataré”.

El 11 de enero, varios periódicos se hacían eco de un informe en el que un importante oficial de policía declaraba que los perpetradores actuaron “con una falta de respeto que no vi en 29 años de servicio”. “Algunos gritaban: ¡Soy sirio! ¡Tienen que tratarme amigablemente! ¡La señora Merkel me ha invitado!”. Otros rompieron sus documentos de inmigración y dijeron: “No pueden hacerme nada. Mañana iré a buscar nuevos papeles”. Al final, apenas ha habido condenados por lo ocurrido aquella noche.

Para empezar por la imposibilidad de muchas víctimas de identificar a los agresores, cuando habían sido atacadas en
multitud. Algunas tenían fotos o videos de lo ocurrido en sus móviles o en los de sus amistades, pero la calidad era inviable para la investigación; lo cual es comprensible si pensamos en cómo se desarrolló todo: hablamos de multitudes huyendo de “explosiones” y de varios grupos de hombres aprovechando la confusión para separar y atacar a las víctimas…

La ley alemana tampoco ayudaba mucho. Y lo digo en pasado porque, a raíz de estos ataques, fue actualizada, ampliándose la definición de agresión sexual, incluyendo cualquier acto sexual que una víctima rechace, ya sea a través de señales verbales o físicas.

Anteriormente, se requería que la víctima se resistiera físicamente, y muchas de las víctimas no habían opuesto resistencia (20 agarrando a una persona… no veo como podían resistirse). La policía llegó a ofrecer recompensas por información que llevase a la detención de algún culpable.
En Colonia, 10.000€. En Hambugo, 2.000€.

Hubo varias redadas en centros de refugiados que, si bien no sirvieron de mucho respecto a las agresiones de fin de año, si se saldaron con decenas de procesos penales por residencia ilegal, delitos de drogas, abuso de beneficios sociales, lesiones personales… Solamente en la redada de Ahlen, se abrieron 86 procesos. Y eso que, de las 230 personas registradas en el centro de refugiados de dicha localidad, sólo encontraron a 144. Pero, la mitad de ellas, ya incurrían en un delito pues tenían documentación falsa. Las consecuencias de esa noche son difíciles de medir.

Yo me quedo con el hecho de que aumentaron las ventas de armas y las solicitudes de licencias de armas pequeñas. Y, para rematar, un imán de Colonia, Sami Abu-Yusuf, declaró, en una entrevista al canal REN TV, que las mujeres en Colonia fueron las responsables de los incidentes, porque “estaban medio desnudas… No me sorprende que los hombres las atacasen. Vestirse así, es como echar aceite al fuego”. Abu-Yusuf fue denunciado por incitación a ofensas criminales. El ministerio del interior de Renania del Norte- Westfalia tuvo que reconocer entonces que el imán estaba bajo vigilancia de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución.

Como ya expliqué, algunas leyes fueron corregidas para endurecer las consecuencias hacia los agresores. Pero las medidas para evitar dichas agresiones no han estado a la altura: Algunos colegios empezaron a emitir comunicados a los padres para que las niñas no vistan ropas que puedan generar comportamientos lascivos en “los nuevos ciudadanos invitados en el territorio”. Antes del verano, la policía alertaba a la población de que se podían producir crisis de orden público cuando los inmigrantes vieran a las mujeres más ligeras de ropa.

El gobierno federal publicó una web donde explica como tener sexo entre refugiados y autóctonos:

También se distribuyen guías, en los centros de refugiados, en las que se explica que no se golpea a las mujeres ni a
los niños (ni a los propios, ni a los ajenos).

Que no se golpea a los homosexuales.

Que a las mujeres se les debe mirar a los ojos al dirigirse a ellas.

Que no se les debe meter mano sin su consentimiento.

En 2016, hubo cientos de agresiones en los festivales de Bremen, Ascheim, Balve, Gerolzhofen, Grenzach-Whylen, Heide, Lossburg, Lutjenburg, Meschede, Darmstadt, Poing, Herborn, Friburgo, Reutlingen, Sinsheim, Wolfhagen y
Wolfratshausen.
Festivales como We are Sthm, Oktober Fest, Karneval der Kulturen, Schlossgrabenfest, Summerburst… También en las piscinas públicas: Babenhausen, Dachau, Delbruck, Hamn, Hilchenbach, Kirchheim, Lorrach, Marklohe, Monchengladbach, Morelden Walldorf, Oberursel, Remagen, Rinteln, Schwetzingen, Stuttgart- Vaihingen…

Por cierto, con respecto a las piscinas públicas, quiero resaltar que han sido señalizadas con carteles de este tipo:

Y que se están construyendo zonas aisladas exclusivamente para las mujeres musulmanas.

En definitiva, si bien las horribles agresiones de la Nochevieja de 2015 sirvieron para destapar lo que veníaocurriendo, desgraciadamente, no han servido para que dejen de ocurrir.

La analista de política europea, del instituto Gatestone, Soeren Kern, hizo un estudio sobre violencia sexual a manos de inmigrantes, en Alemania, usando como ejemplo el mes de julio de 2016. Expuso que estas agresiones son, en su mayoría, registradas usando expresiones políticamente correctas para señalar al autor/autores: “individuo del sur”, hombre de “piel oscura”, hombre que habla un “alemán deficiente”, “aspecto del sudeste europeo” … (Ausländer mit dunkler Hautfarbe, dunkelhäutig, südländischen Aussehen, dunkler Teint, Schwarzafrika stammenden Männern, gebrochenes Deutsch…) Pero también demostró que estos “hombres del sur” o del “sudeste” están totalmente fuera de control. He aquí la lista de “casos aislados” que plasmó:

1 de julio.
La policía estuvo buscando a un «ndividuo con aspecto del sur» que asaltó a un hombre de 73 años, cuando paseaba
a su perro en Sindelfingen. El migrante se aproximó al anciano por detrás, le agarró la entrepierna y le exigió sexo. El anciano logró meterse en su coche, que estaba aparcado allí, pero el migrante se subió detrás de él y continuó sus exigencias. Huyó cuando una mujer se acercó a socorrer al anciano.
Un migrante afgano, de 32 años, fotografió a dos chicas, de 12 y 14 años, que estaban nadando en el río Iller, en Illertissen. Cuando salieron del agua, el hombre les ofreció dinero a cambio de sexo. 2 de julio.
Un migrante albanés de 24 años agredió sexualmente a varias mujeres en un tren suburbano en Hamburgo.
Un «negro africano» de 20 años intentó violar a una mujer de 27 años en un baño público de mujeres en Friburgo.

3 de julio.
Un hombre de «piel oscura» agredió sexualmente a una mujer de 44 años en Kressbronn.
Un «sureño» intentó violar a una mujer de 21 años en Meppen.
Un hombre con «aspecto del sudeste europeo» agredió sexualmente a una mujer de 19 años en Kühlungsborn.
Un hombre con «aspecto del sudeste europeo» se exhibió a una mujer de 40 años en una estación de tren
en Mannheim-Lindenhof.

4 de julio.
Un «sureño, probablemente de origen turco»; agredió sexualmente a una mujer en Nordhorn. La policía cree que el autor ya había agredido sexualmente a otra mujer en la misma zona a finales de junio.
Un migrante afgano de 16 años se exhibió a una madre y a su hija en un parque en Chemnitz.
Un hombre de «piel oscura» manoseó a una mujer en Düsseldorf.
Un iraní de 28 años acosó sexualmente a una joven de 18 años en Sundern.

5 de julio.
Un migrante de 27 años de Pakistán manoseó a una mujer de 33 años en Chemnitz.
Un «negro africano» intentó violar a una corredora de 27 años en Dortmund.

6 de julio.
Dos migrantes afganos fueron acusados formalmente de agredir sexualmente a un chico de 14 años en una piscina pública en Delbrück.

Un solicitante de asilo de 22 años de origen afgano agredió sexualmente a dos chicas de 14 y 15 años en Ravensburg.
Un «hombre de aspecto árabe» agredió sexualmente a una mujer de 20 años en Heilbronn.
Dos migrantes intentaron violar a una mujer de 25 años en el centro de Maguncia.

7 de julio.
Dos hombres de «piel oscura» intentaron violar a una mujer en Friedrichshafen.
Un migrante pakistaní de 20 años fue detenido por asaltar a varias mujeres en Kirchheim.

8 de julio.
Dos migrantes adolescentes del norte de África agredieron sexualment ea una mujer en la estación central de tren
de Krefeld.

9 de julio.
Un iraquí de 29 años violó a una mujer en una discoteca en Kiel.
Un migrante afgano de 16 años agredió sexualmente a una chica de 14 años en un festival de música en Reutlingen.
Un migrante afgano de 28 años agredió sexualmente a una mujer en un festival en Lütjenburg.
Un migrante de Afganistán agredió sexualmente a varias mujeres en un festival en Wolfratshausen.
Dos migrantes del norte de África agredieron sexualmente a dos mujeres en la estación de tren central de Duisburgo.
Un individuo con «aspecto del sur «agredió sexualmente a una chica de 14 años en la estación central de autobuses de Calw.
Un hombre de «piel oscura»de 19 años abusó de una mujer de 19 años en un festival al aire libre en Poing.
Un hombre con «aspecto del sur» se exhibió a un joven de 16 años en Xanten.
Tres hombres «con la piel oscura» (dunklem Teint) asaltaron a una mujer de 40 años en Böblingen.

10 de julio.
Un solicitante de asilo de 19 años de origen pakistaní agredió sexualmente a una joven de 16 años en una piscina pública en Mörfelden-Walldorf.
Un migrante de 17 años agredió sexualmente a una chica de 11 años en una piscina pública en Hamm.
Un «sureño»africano» agredió sexualmente a una mujer de 24 años en una piscina pública en Babenhausen.
Un migrante afgano de 27 años agredió sexualmente a dos chicas de 13 años en una piscina pública en Rinteln.
Dos varones de 16 y 21 años agredieron sexualmente a una chica de 13 años en una piscina pública en Stuttgart-Vaihingen.
Un hombre «de piel oscura» agredió sexualmente a una mujer de 37 años en una piscina pública en Dachau.

10 de julio.

Dos migrantes iraníes agredieron sexualmente a tres mujeres en el centro de Múnich.
Un solicitante de asilo de 28 años y de origen sirio se exhibió a una mujer de 48 años en Schweinfurt.
Un grupo de migrantes del norte de África acosaron a varias mujeres en el centro de Flensburgo. Cuando un transeúnte intervino para ayudar a las mujeres, los migrantes usaron un arma de electrochoque para incapacitarlo.
Dos «extranjeros» agredieron sexualmente a varias mujeres en el centro de Chemnitz. El ataque dio lugar a una lucha callejera entre no alemanes y alemanes, y varios resultaron heridos.
La policía detuvo a un migrante libio de 19 años por agredir a una de las mujeres.
Un taxista turco intentó violar a una pasajera ebria de 26 años en Heidelberg.
Un hombre «presumiblemente de origen extranjero» manoseó a una joven en Hammelburg.

11 de julio.
Un «negro african» violó a una joven de 21 años que estaba corriendo en un parque público en Chemnitz.
Un individuo «de aspecto sureño» intentó violar a una mujer en Falkensee.
Un hombre con «aspecto sureño» se exhibió a una mujer de 52 años en una vía ciclista en Kleinmachnow.
Un hombre de «piel oscura» manoseó a una mujer de 78 años en Kempten.

12 de julio.
Un migrante afgano de 16 años agredió sexualmente a dos mujeres en una vía ciclista en Kelheim.
Un «individuo del sur» se exhibió a una mujer de 56 años en Stolberg.
Un migrante tunecino de 23 años y un migrante kazajo de 30 años agredieron a varias mujeres en Olsberg.
Un hombre con «aspecto del sur» intentó violar a una mujer en Gotinga.

13 de julio.
Un hombre de 35 con un»fenotipo sureño» intentó violar a una mujer de 43 años en Mücheln. La mujer escapó de su atacante al rociarle la cara con un spray de pimienta.
Un hombre con «aspecto del sur»manoseó a una chica de 15 años en Meschede.
Un hombre «de piel oscura» se exhibió a una niña de 9 años en Stuttgart. La niña se disponía a cruzar la calle cuando el hombre apareció en su coche y le preguntó por una dirección. Cuando ella se acercó al coche, se dio cuenta de que el hombre no llevaba pantalones y de que se estaba tocando.
Un «extranjero» agredió sexualmente a una mujer en una parada de autobús en Marburgo.

14 de julio.
Un migrante tunecino de 36 años fue acusado de violar a una mujer de 61 años en Freiberg. La policía cree que el hombre es responsable de al menos otras tres agresiones sexuales en la localidad.

Un migrante de 27 años agredió sexualmente a una mujer de 37 años en un festival al aire libre en Wolfhagen. En el mismo festival, un migrante argelino de 25 años agredió sexualmente a una mujer de 34 años, y un migrante de 19 años acosó sexualmente a varias mujeres.
Un hombre de»piel oscura» asaltó a dos mujeres de 18 años en Friedrichsdorf.
Un migrante menor sin acompañante de 17 años asaltó a varias chicas de entre 13 y 15 años en una estación de trenes en Bensheim.

15 de julio.
Al menos 24 mujeres fueron agredidas sexualmente en un festival de música en Bremen. Los ataques fueron similares a los ataques taharrush de Colonia en Nochevieja. La policía encontró sólo cinco de los atacantes, de los cuales todos eran migrantes de Afganistán. Harald Lührs, el investigador jefe para los delitos sexuales en Bremen, dijo: «Jamás habíamos experimentado esta clase de ataques masivos en Bremen. Que grupos de hombres rodeen a mujeres para manosearlas, eso jamás había pasado aquí con esa magnitud. Este es un nuevo problema al que tendrá que enfrentarse la policía»·
Un solicitante de asilo pakistaní de 22 años agredió sexualmente a una mujer de 19 años en Meppen.
Un migrante acosó sexualmente a una joven de 17 años en el transporte público de Luisburgo.
Un migrante sirio de 36 años manoseó a dos mujeres en un supermercado en Rotemburgo.
Un hombre de «piel oscura» agredió sexualmente a una mujer de 28 años en Wurzburgo.
Un migrante acosó sexualmente a cuatro muchachas, de 10 y 11 años, en un tren en la Selva Negra.

16 de julio.
Cinco mujeres fueron agredidas sexualmente en un festival al aire libre en Sinsheim.
Un «negro africano» violó a una mujer de 21 años en un festival en Aschheim.
Dos norteafricanos intentaron violar a dos mujeres de 18 años en la estación central de trenes de Tréveris.
Un migrante afgano de 25 años agredió sexualmente a una mujer de 30 años en Übersee.
Un migrante afgano de 17 años agredió sexualmente a una mujer de 21 años en Meppen. La policía dice que el migrante había agredido sexualmente a otras cuatro mujeres en Meppen en las últimas semanas.
Un hombre de «piel oscura» se exhibió a una mujer de 37 años en Paderborn.
Un grupo de «extranjeros» agredió sexualmente a una mujer de 27 años en Jena.
Un migrante afgano de 36 años asaltó a una joven en Eichstätt.

17 de julio.
Dos hombres con»aspecto árabe» agredieron sexualmente a una mujer de 20 años delante de la Basílica de Constantino en Tréveris.
Un migrante iraquí de 25 años manoseó repetidas veces a una mujer de 25 años en una discoteca en Landau. Cuando intervino un desconocido para proteger a la mujer, el iraquí entró en cólera. La mujer acabó con la nariz rota.

Un hombre de «piel oscura»intentó violar a una mujer de 45 años en una vía ciclista en Rüsselsheim.
Un migrante de 38 años se exhibió a dos mujeres en un aparcamiento en Wurzburgo.
Tres migrantes manosearon a una joven de 15 años en un autobús en Rostock.
Un migrante de 36 años agredió sexualmente a una mujer de 34 años en un festival al aire libre en Wolfhagen.

18 de julio.
Tres migrantes agredieron sexualmente a una mujer de 25 años cuando caminaba hacia su trabajo en el centro de Saarlouis.
Un hombre de «piel oscura» agredió sexualmente a una chica de 15 años en Grassau.
Dos hombres de «piel oscura» agredieron sexualmente a dos chicas, de 14 y 15 años, en la estación central de trenes de Giessen.
Un solicitante de asilo de 25 años y de origen sirio agredió sexualmente a una chica de 16 años en Güsten.
Un migrante afgano de 17 años agredió sexualmente a una muchacha de 13 años en una piscina pública en Hamm.
Un migrante afgano de 18 años agredió sexualmente a dos chicas, de 13 y 16 años, en una piscina pública en Oberursel.
Un migrante afgano de 18 años agredió sexualmente a dos menores, de 10 y 12 años, en una piscina pública en Remagen.
Un «individuo del sur» (südländischer Typ) intentó violar a una joven de 16 años en Delitzsch.
Un «sureño» agredió sexualmente a una mujer de 48 años que estaba paseando a su perro en Darmstadt.

19 de julio.
Cinco migrantes de Afganistán y Eritrea agredieron sexualmente a dos mujeres en un festival en Gerolzhofen.
Dos solicitantes de asilo de 17 años agredieron sexualmente a dos chicas de 11 y 13 años en Triptis.
Un hombre de «piel oscura»(dunkler Hauttyp) se exhibió a una joven de 17 años en Weinheim.
La policía publicó una fotografía compuesta de «una persona de Siria o el Líbano» que había agredido sexualmente a una mujer en el centro de Dortmund.
Tres migrantes asaltaron a tres mujeres en el centro de Oldemburgo. Cuando una de las mujeres les dijo a los migrantes que las dejaran en paz, un argelino de 23 años le dio un puñetazo en la cara.

20 de julio.
Un grupo de hombres de «raíces árabes» agredieron sexualmente a cinco chicas, de entre 10 y 14 años, en una piscina pública en Kirchheim. Los hombres, todos con edades comprendidas entre los 20 y los 30 años, manosearon a las chicas y les arrancaron la parte de arriba y de abajo de sus trajes de baño. La alcaldesa, Angelika Matt- Heidecker, que dijo sentirse «horrorizada» por las agresiones, admitió que le había dado a los migrantes pases permanentes y gratuitos a la piscina. Los residentes tienen que pagar 90 euros por el mismo pase.
Un hombre de «piel oscura» violó a una mujer de 49 años en Oldemburgo.
Un hombre «de origen presumiblemente extranjero» intentó asaltar a una joven de 17 años en un autobús en Bietigheim-Bissingen.
Tres migrantes afganos agredieron sexualmente a al menos ocho mujeres en una piscina pública
en Mönchengladbach.
Un migrante afgano de 52 años agredió sexualmente a una muchacha de 12 años en una piscina pública en Marklohe. Un grupo de «negros africanos» agredieron sexualmente a varias mujeres en una piscina pública en Lörrach.

20 de julio.
Un solicitante de asilo de 31 años y de origen sirio fue detenido por agredir sexualmente a una chica de 17 años en Ratisbona.
Cuatro hombres con &aspecto del sur" asaltaron a una mujer en Varel.
Un hombre con «aspecto pakistaní» agredió sexualmente a una mujer de 23 años en un supermercado en Luneburgo.
Un migrante iraní de 34 años agredió sexualmente a una mujer de 20 años en el metro de Múnich.
Un migrante sudanés de 44 años agredió sexualmente a tres menores de entre 13 y 17 años en un centro juvenil en Aurich.

21 de julio.
Un migrante árabe agredió sexualmente a una niña de 11 años en una piscina pública en Hilchenbach.
Dos»extranjeros de piel oscura» asaltaron a una chica de 14 años en Wolgast.
Un hombre de «piel oscura” se exhibió a dos mujeres de 18 años en Kempten.
Un migrante iraquí de 26 años se exhibió a una mujer de 64 años en la estación central de trenes de Dresde.
Dos hombres con «aspecto del sur» agredieron sexualmentea una mujer de 18 años en un tren en Bestwig. Cuando intervino su novio, los migrantes lo atacaron. El altercado derivó en una pelea a puñetazos donde quedaron destrozadas dos ventanas del tren. Cuando el tren se detuvo, los migrantes huyeron. Continúan a la fuga.

22 de julio.
Un migrante afgano de 52 años agredió sexualmente a una muchacha de 12 años en una piscina pública en Marklohe.
Un solicitante de asilo de 40 años fue detenido por agredir sexualmente a una joven en una piscina pública en Grenzach-Wyhlen.
Un migrante norteafricano de 23 años violó a una mujer de 26 años en Mannheim. La mujer quedó gravemente herida por el ataque.

23 de julio.
Un migrante no identificado violó a una chica de 15 años en la estación central de trenes de Krefeld. La chica se encontraba en un tren proveniente de Duisburgo cuando se dio cuenta de que un grupo de seis migrantes la miraban fijamente. Tras llegar a su parada, entró en un baño público. Al salir, uno de los migrantes la agarró y la violó mientras los otros se quedaban de pie mirando. Un transeúnte intervino para rescatar a la chica. Los perpetradores escaparon.

23 de julio.
Un migrante nigeriano de 18 años violó a una mujer de 28 años en Kassel.
Un hombre de «complexión oscura» agredió sexualmente a una mujer de 19 años en Recklinghausen.
Un hombre de «piel oscura» agredió sexualmente a una mujer en Brunswick.
Un grupo de «sureños»agredió sexualmente a al menos cuatro mujeres en un festival en Meschede.

23 de julio.
Un grupo de migrantes abordó a una mujer de 40 años delante del ayuntamiento de Kerpen. Cuando intentó escapar, la turba la siguió gritándole: «Vamos a follarla, señora». Después de que la mujer escribiera sobre su experiencia en Facebook, alguien se apostó en la zona frente al Ayuntamiento y descubrió que muchas mujeres que pasaban por ahí también estaban siendo acosadas. Resulta que los grupos de jóvenes migrantes se reúnen delante del Ayuntamiento porque hay señal de wifi gratuita. Los funcionarios municipales dijeron que iban a instalar un
acceso gratuito a internet en un centro de acogida cercano, con la esperanza de que los migrantes dejen de reunirse delante del Ayuntamiento.

24 de julio.
Un migrante eritreo de 40 años violó a una mujer de 79 años en un cementerio en Ibbenbüren. La mujer, que vive en una residencia de la localidad, estaba visitando la tumba de su difunta hermana a las 6 de la mañana, cuando tuvo lugar la agresión.
Un grupo de entre cinco y siete migrantes albaneses agredieron sexualmente a dos adolescentes en una playa en Travemünde. Los hombres rodearon a las chicas, de 15 y 16 años, para separarlas del resto de sus amigos. Uno de los individuos arrastró a la de 16 años al agua e intentó quitarle la parte de abajo del bikini.
Cinco «negros africanos» agredieron sexualmente a una mujer de 18 años en un festival en Lossburg.
Un «negro africano» asaltó a una mujer en la estación central de trenes de Maulburg.
Dos individuos «de piel oscura» agredieron sexualmente a al menos tres mujeres en un festival en Balve.
Un migrante afgano de 23 años agredió sexualmente a una chica de 16 años en una piscina pública en Schwetzingen.
Un hombre de 24 años manoseó a una mujer en un bar en Maguncia. Fue detenido después de que empezara a tirar botellas a los coches aparcados fuera del local.
Un hombre de «piel oscura» se exhibió a una mujer de 22 años en Mönchengladbach-Wickrath.
Un «hombre de piel oscura» se exhibió a dos mujeres por la calle en el centro de Erlenbach.

25 de julio.
La policía difundió un retrato robot de un «sureño»que había intentado violar a una mujer en Schwarzenbek.
Cinco hombres con «aspecto del sur» se exhibieron a mujeres y menores en un lago en Potsdam.

26 de julio.
Un sirio de 13 años y un iraquí de 15 manosearon a una mujer de 19 años en un parque acuático en Wismar.
Dos migrantes eritreos agredieron sexualmente a una mujer de 45 años en el centro de Gera.

27 de julio.
Cuatro chicos de entre 11 y 13 años agredieron sexualmente a una chica de 12 años en Königsbach-Stein. Los chicos, todos hijos de solicitantes de asilo sirios e iraquíes, empujaron a la chica contra la pared de un edificio y la obligaron a mantener relaciones sexuales con ellos. Según la policía, los chicos son demasiado jóvenes para considerarlos penalmente responsables de su comportamiento. Por lo tanto, los trabajadores sociales han recibido capacitación para ayudar a los chavales a «comprender la ilicitud de sus actos», mediante «conversaciones intensivas» sobre «los valores y la comprensión local de los roles de género».
Un hombre que hablaba un «alemán deficiente» agredió sexualmente a una mujer de 36 años en un tren de cercanías en Karlsruhe. Manoseó repetidas veces a la mujer y le exigió que mantuviera sexo con él, hasta que el tren llegó a Karlsruhe, y la mujer pudo llamar a la policía, pero el perpetrador escapó.
Un migrante de 19 años intentó violar a una voluntaria de 24 años en un centro de acogida en Röhrmoos.
Un hombre «de piel oscura» agredió sexualmente a una mujer de 24 años en Erfurt.
La policía difundió un retrato robot de «un hombre con aspecto del sur» que se había exhibido a las mujeres en el transporte público de Colonia.

28 de julio.
Un grupo de cuatro migrantes de Marruecos acosó a las mujeres que pasaban por la estación central de trenes de Düsseldorf. La policía intervino y los migrantes atacaron a los agentes. Los migrantes tenían todos abundantes antecedentes delictivos. Uno de ellos tenía una orden de deportación pendiente y fue detenido. Los otros tres exigieron a la policía que dejara libre a su compatriota: «¡Salid de ahí! ¡Os aplastaremos! ¡Os rajaremos!»

29 de julio.
Un migrante de 29 años del norte de África fue acusado de intentar violar a y asesinar a una mujer de 29 años en Mannheim.
Un migrante de 40 años asaltó a dos mujeres en Cloppenburg.
Un migrante iraquí de 27 años manoseó a una joven de 17 años en la Alexanderplatz de Berlín.

30 de julio.

Seis migrantes sirios adulteraron la bebida de dos mujeres en un festival en Heide. Las mujeres empezaron a sentirse mal, con sensación de mareo, y fueron llevadas a un hospital de la zona. Los migrantes huyeron antes de que llegara la policía.
Un «solicitante de asilo» marroquí de 18 años agredió sexualmente a una mujer de 22 años en Hamburgo. Fue detenido y después puesto en libertad. Aunque se le había denegado la solicitud de asilo, el marroquí no había sido deportado. En su lugar, se había convertido en un delincuente profesional, con una larga lista de antecedentes penales, acusado entre otras cosas de agresión y robo.

30 de julio.

Un solicitante de asilo de 40 años agredió sexualmente a un niño de 11 años en un supermercado en el municipio de Ering.
Tres migrantes iraquíes fueron detenidos por agredir sexualmente a varias mujeres en una estación de tren en Berlín-Friedrichshain.

31 de julio.
Cuatro solicitantes de asilo de origen pakistaní violaron a una joven de 17 años en Wetzlar. Los hombres atiborraron a la joven de alcohol hasta que se emborrachó, y entonces la violaron por turnos.
Cinco norteafricanos asaltaron a una mujer de 26 años en Rheine.

Ahora, pensad por un momento que Suecia está peor…
¿Os imagináis un estudio de un mes allí?

@xiomirb

Xiomara

Tengo miedo de lo políticamente correcto, antes me aburría, ahora me preocupa. Yo no veo razas, veo culturas que no pueden integrarse juntas. Si es difícil que una persona cambie, miles de ellas...

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