Estos días muchos nos encontramos debatiendo sobre el Pacto Migratorio que la ONU llevará a la Cumbre de Marruecos los días 10 y 11 de diciembre.

Gran parte de la polémica se ha centrado concretamente en el Objetivo 17, que yo misma traduje para un artículo en colaboración con Rubén Pulido, publicado en CasoAislado.com, principalmente por el punto c:

“c) Promover la información independiente, objetiva y de calidad de los medios de comunicación, incluida la información en Internet, incluso a través de la sensibilización y educación de los profesionales de los medios de comunicación acerca de temas relacionados con la migración y la terminología, invirtiendo en estándares de información ética y publicidad, y deteniendo la asignación de fondos públicos o apoyo material a los medios de comunicación que promueven sistemáticamente la intolerancia, la xenofobia, el racismo y otras formas de discriminación hacia los migrantes, en total respeto con la libertad de prensa.”

 

Pero de lo que vengo a hablaros es de otro asunto relacionado, que ya me resulta molesto a día de hoy pero, de España ser partícipe y aprobar el Pacto Migratorio, la indignación sería total. Y creo que cualquier español debería sentirse así.

De un lado, tenemos la Ley de Memoria Histórica que con tanto afán el PSOE está extendiendo a cualquier ámbito, que incluye la llamada Ley de Nietos.

Del otro, tenemos la concesión de asilo -incluso nacionalidad/ciudadanía- a los miles de refugiados que están cruzando nuestras fronteras, la mayoría de ellos de forma ilegal.

 

Y ahora viene lo “divertido”: A pesar de que en 2017 el PSOE dijera que apoyaría la propuesta de Unidos Podemos para conceder la nacionalidad a los hijos/nietos de españoles que no la tuvieran como consecuencia de la Guerra Civil o el Franquismo, el Partido Socialista Obrero Español -el partido de la Memoria Histórica- rechaza ahora la enmienda a su Ley de Nietos que así lo solicita, queriendo excluir definitivamente a los entre 250.000 y 300.000 descendientes de españoles en el exilio.

 

Es importante tener en cuenta que hablamos de una época en la que la nacionalidad no pasaba de madres a hijos, sino que se obtenía por parte  paterna, por lo que una mujer que tuviera un hijo en el exilio no podía otorgarle la nacionalidad. Lo mismo que una mujer que se casase con un extranjero: su hijo heredaba la nacionalidad paterna de forma automática.

Además, a los hijos de hombres españoles exiliados -que no hubiesen renunciado a la nacionalidad- sí se les reconocía al nacer, pero debían reafirmarla al cumplir la mayoría de edad; el desconocimiento de este detalle hizo que muchos descendientes perdieran la misma (requisito que continúa vigente hoy en día).

Y también nos encontramos con hombres que tuvieron que renunciar a la nacionalidad española para aceptar la del país al que huyeron a fin de poder trabajar y tener una vida en ese lugar, y con él la perdieron también su esposa y su descendencia.

 

No vengo aquí a debatir si todo esto justifica o no el derecho a reclamar la nacionalidad española. Vengo a exponer lo hipócrita de la situación viniendo de un partido político que se comprometió a hacer algo para luego desdecirse (práctica normal y extendida entre todos ellos, da igual el color).

Esto indigna por partida doble cuando se llenan la boca con que ellos son los artífices y justicieros que repararán todas las infamias de la dictadura.

Por partida triple cuando lo comparas con el hecho de que se le esté concediendo la nacionalidad a inmigrantes sin ningún tipo de conexión con la madre patria, y cuyo único mérito es cruzar la frontera de forma ilegal.

 

Y la indignación será total si en la Cumbre de Marruecos el gobierno del PSOE aprueba la propuesta del Pacto Migratorio de la ONU, que supone el principio del fin del concepto “ciudadano ilegal/indocumentado”, porque ¿para los hijos y nietos de españoles no, pero para los demás sí?

 

Señores del Gobierno, ustedes tendrán su Ley de Memoria Histórica, pero yo tengo mis Archivos de Memoria Reciente con todos estos registros, porque efectivamente “España no olvida”.

 

PD: Si no estáis de acuerdo con el Pacto por la Migración, os invito a que se lo hagáis saber a la ONU. Aquí podréis encontrar la información web, dirección física y teléfono de vuestro representante en la misma (clasificado por países). También podéis escribir un email directamente a la ONU aquí.

A modo de ejemplo, esto fue lo que yo escribí a la ONU:

-En Comentario: Preguntas y comentarios generales.

-Tema: Pacto Migratorio Cumbre Marruecos

-Mensaje (límite 500 caracteres): Buenos días/tardes, Así como ustedes se preocupan todo el tiempo por los migrantes, como ciudadana de un país miembro de la ONU me gustaría que se tuviera en consideración la opinión de los otros involucrados en la cuestión migratoria, léase de los ciudadanos que acogen, pues somos los que convivimos con ellos, los que los sustentamos con nuestros impuestos, los que debemos ceder para facilitarles la integración, etc. Por ello, solicito un referéndum para la ciudadanía.

 

Españoles que leéis esto, sabed que vuestro diplomático en la ONU se llama Agustín Santos Maraver.

 

¡Ya está bien de q gobiernen en nuestro nombre pero sin nuestro voto!

Xiomara

Tengo miedo de lo políticamente correcto, antes me aburría, ahora me preocupa. Yo no veo razas, veo culturas que no pueden integrarse juntas. Si es difícil que una persona cambie, miles de ellas...

Esta entrada tiene un comentario

  1. El PSOE es franquista, quiere DISCRIMINAR a mi abuela al mismo estilo de Franco.

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